jueves, 8 de febrero de 2018

Gozosos y traviesos

Juan Calero (Los Sauces, isla de La Palma)

Como en un cuento de hadas, este libro de relatos, Cuentos gozosos/Cuentos traviesos, nació en un ascensor hace muchos años.
La pareja palmero-canariona (y viceversa) más popular en la vida cultural de las Islas Canarias, ahora materializan por primera vez este matrimonio literario en un solo tomo, pero como pareja de traviesos y gozosos al fin, no van de la mano alternándose entre sus páginas, se viran de cabeza para los pies, para no compartir el mismo aliento, el mismo sabor literario y, separados por una mampara negra, se presentan con dos cubiertas diseñadas por dos artistas de la pintura, una por la grancanario-palmera Luz Sosa y la otra por la checa Katerina Spevakova. Más bien son dos libros por un mismo precio. De hecho para escribir estas 203 páginas de Luis León Barreto, contra las 197 de Rosario, me cuentan que a pesar de tener cada ordenador uno al lado del otro en la misma habitación atiborrada de anotaciones en papeles de disímiles tamaños y texturas, pegadas por el marco de las pantallas de los ordenadores, en la pared, sobre las mesas…, se prometieron no consultarse nada hasta el momento de la edición. Así es esta pareja en el trabajo, no en el amor, donde son todos uno. Y nos hacen un guiño dedicándose su mitad de libro entre sí.
En este volumen de cuentos predomina el dominio sobre el lenguaje de ambos autores, o sea el decisivo componente sobre las diferentes historias que nos cuentan. Eso es literatura, el edificio que construimos mediante el lenguaje, el instrumento más noble de la expresión humana. Como dijera Caballero Bonald, la palabra no debe describir las cosas, sino el efecto que esas cosas producen.
Tomando las palabras de Bolaños: Lo mejor es escribir los cuentos de tres en tres, o de cinco en cinco. Si te ves con energía suficiente, escríbelos de nueve en nueve o de quince en quince. Luis León Barreto nos regala de un solo golpe sesenta y ocho cuentos, mientras que Rosario Valcárcel, treinta y cinco, pero más largos, con casi exacta la cantidad de páginas.
Ellos manejan minuciosamente con apetito las fuerzas que los arrebatan, recreando con toda preciosidad las diferentes atmósferas que han bebido. Sus cuentos son para leerlos con una sonrisa en la boca, nada de la siniestra seriedad de cuentos muy serios que pocos conocen el final. Abordan temas tan disímiles, desde el recurrido uso del guasap, los drag de Santa Catalina, sus viejos por el mundo, incluso la mayoría se sitúan en La Palma, o surgidos por pura imaginación. Entre las dedicatorias, a Antonio Abdo y Pilar Rey, la eterna pareja de enamorados de la cultura palmera, o al pueblo de Garafía.
Para leerme este libro utilicé tácitamente las tres lecturas que me ofrece: comenzando por la cara de los cuentos de Rosario, o los de Luis, o ir alternando para hacerlo más delicioso aún.
Obvio regirme por las estrictas reglas establecidas que todo análisis sobre un libro debe seguir, o sea, hablar del autor, del continente y del contenido. Sobre los autores de este libro, me basta decir que son mis amigos: para lo segundo he ido desgranando algunas ideas en esta reseña y sobre el contenido, una deliciosa lectura.
No seré yo quien diga la última palabra sobre este bien encuadernado libro de la Editorial Mercurio, el mejor criterio de su lectura lo hace el propio lector. El lector de ficciones participa de ellas hasta el punto de convertirlas en una prolongación de sus propias experiencias, sintiendo con los personajes y acompañándolos en sus aventuras y desventuras, sumergiéndose en los innumerables laberintos de la imaginación.
El mantel y las copas están servidas, por favor, ahora juegan los lectores.
 
(De www.lapalmaahora.com)

miércoles, 7 de febrero de 2018

La crisis de las humanidades, la sociedad posthumana


No es la educación una prioridad para nuestros gobernantes. Si Finlandia marca la pauta en cuanto a excelencia docente, nuestro país se queda bastante por debajo de la media. El célebre pacto educativo, que debería ser cuestión de Estado, sigue ausente de la agenda de los partidos. Y por ahí la supresión de la Filosofía, la devaluación de las antiguas Ciencias Sociales, la falta de comprensión lectora, la escasa motivación del alumnado. Será difícil ver a nuestros jóvenes con un libro en la mano en vez de un móvil, será difícil que su expresión verbal llegue más allá de las 200 palabras de los guasaps. Hay quienes opinan que la culpa no es de las nuevas tecnologías sino de la mala literatura que circula por ahí, pero el asunto debe ser más complejo. Jerónimo Saavedra, que fue ministro de Educación, a la pregunta de por qué la educación es la medida de todas las frustraciones de España, opina que “se ideologizaron temas que no debían ideologizarse. La educación en ciudadanía es un ejemplo, la Formación Profesional es otro, ideologizamos el debate en vez de copiar la FP de Alemania. Podríamos pactar para mejorar los errores.”
Los empresarios reclaman una reforma profunda de las universidades, que deberían no estar al capricho de sus profesores, gestores y empleados sino al servicio del contribuyente y de las familias que confían en ellas para edificar el futuro profesional de los alumnos. Una universidad más vinculada a la gente de a pie. Reclaman flexibilizar las políticas de contratación e investigadores, potenciar los incentivos para la transferencia de conocimiento y mejorar la internacionalización. Nuestras universidades son endogámicas, en su interior se desarrollan clanes en permanente discrepancia, no son hábiles en captar la inteligencia sino en fomentar la mediocridad y tras la crisis se han quedado con un profesorado envejecido. Hace poco se hicieron públicos los datos referidos a la ULPLGC y a la ULL, y –como casi todas las universidades del país– eran devastadores. Pero lo mismo sucede con la media de edad de los médicos, y con los bomberos, guardias civiles, policías nacionales y locales, etc. pues la crisis nos ha privado de la incorporación de gente joven. La caída de la natalidad hace que la población retroceda, la sociedad envejece a marchas forzadas, y a los profesionales que la sirven les sucede lo mismo. Entretanto, el paro juvenil es una tendencia lejos de ser corregida. Si nuestros jóvenes no pueden emanciparse hasta pasados los 30, y reciben unos salarios inadecuados por trabajos en precario ¿qué futuro tenemos?

La norteamericana Martha Nussbaum ha escrito un libro que en España se titula Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades, y habla de que estamos perdiendo los ejercicios intelectuales. Las sociedades democráticas necesitan que sus ciudadanos sean capaces de pensar, de concebir soluciones y vías alternativas para las decisiones prácticas, respetarse a sí mismos y respetar a los demás, comprender la conducta ajena y ser capaz de ponerse en el caso de otras personas. Lo más perverso que tenemos es el pragmatismo, el individualismo y el considerar el dinero como lo único importante. Hemos excluido el pensamiento crítico. Es decir, el pensamiento.

Según la ensayista, la crisis de las humanidades es una tendencia universal. La preocupación de los dirigentes se concentra en el lucro, no se piensa en que haya buenos sistemas educativos y es por ello que las habilidades humanísticas han sido dejadas de lado a expensas de la competitividad, que genera insolidaridad. La crisis de las humanidades forma parte de la crisis de valores, del incremento del pragmatismo, esa insolidaridad que se extiende como una lepra borrando antiguos valores cívicos. Piensan los profesores que se está imponiendo una visión mercantilista de la enseñanza, con criterios economicistas. Se cree que hay una gran obstinación por parte ministerial para impulsar unas materias por encima de otras, y en ello juega papel notable el informe PISA. Pero también se estima que hay muchas formas de leer el informe: una es que los alumnos no tienen buenos resultados en ciertas materias porque no tienen herramientas o habilidades suficientes.
La pregunta para qué sirve la filosofía en la vida cotidiana encuentra la respuesta de para formar y hacer personas. La utilidad inmediata puede parecer ajena a la vida, pero convendría desarrollar las capacidades para argumentar y seguir pensando. Por ello, los profesores piensan que con la filosofía se puede ayudar a organizar mejor las ideas de cada persona. Por ejemplo, se puede ayudar a preguntas tan simples como si es imprescindible vivir en una sociedad, si sirve cualquier regla para ello, si el fin justifica los medios. La filosofía ayuda a pensar y a vivir. Está claro que el avance técnico ha traído pérdida del humanismo, inmersión en la idea de consumir y poseer. La industria cultural produce bienes de manera masiva, todo lo producido está orientado al ocio pasivo, es decir a la mera reproducción y la trivialidad. El individuo se ha convertido en un mero objeto de mercancía, al que solo le importa imitar y reproducir. La técnica conquista poder sobre la sociedad. Quienes tienen el poder son  los que delimitan los patrones de consumo, ya no existe el interés por servir sino el interés por ganar y competir.

Todo lo que llevamos dicho debe relacionarse con las predicciones de cambios sociales, tecnológicos y científicos que se esperan para próximas décadas. Monedas y ganancias virtuales, papás robots, coches conducidos por telepatía, órganos humanos impresos en 3D son algunos de los vaticinios que formulan los principales laboratorios de ideas en este comienzo de 2018. Para algunos nos hallamos ante la cuarta revolución industrial, para otros estamos en el inicio de la era posthumana, pues los desarrollos que se van a contemplar van a tener gran impacto de transformación en las personas, la sociedad, los negocios y la administración. Un futuro de ciencia ficción.

lunes, 5 de febrero de 2018

Cuentos bicéfalos

No deja de ser un riesgo que dos autores recojan en un solo volumen, abordando un mismo género, una muestra de su producción literaria. Decimos esto porque, con solo girar en nuestras manos el ejemplar que tiene dos portadas, y llevados por perversa curiosidad, propicia hacer lecturas cuasi paralelas como el cotejo de estilos, la exploración temática o la indagación en la estructura textual. Esto sucede con Cuentos traviesos/Cuentos gozosos (Mercurio Editorial, 2017) de Rosario Valcárcel y Luis León Barreto. No es la primera vez que abordamos por separado la obra de estos dos creadores tras una lectura atenta a efectos de presentación o de comentario crítico. Ahora, enfrentados en el mismo volumen, la comparación deviene por sí sola. Mientras Valcárcel se estrena en la publicación literaria en edad madura, con nietos en el mundo, Barreto escribe desde su juventud lagunera de veinte años, y ha mantenido su plural creación en diversos géneros, día tras día, a lo largo de medio siglo. Esta pareja de autores, que conviven cada minuto en la vida real, tiene cada uno, contra lo que pueda parecer, una diferente cosmovisión como creadores. Rosario Valcárcel escribe cincuenta cuentos gozosos con el
denominador común de lo que se clasifica como literatura erótica, un filón que le ha dado singularidad en nuestro ámbito cultural, además de estar en la referencia de la literatura hecha en Canarias por mujeres. Son dos claves socioliterarias que sin duda determinan la perspectiva de lectura y de análisis. Rosario es la mujer desinhibida que en cada uno de sus cuentos exhibe a un narrador que expone sin pudor escenas eróticas con la libérrima licencia que otorga la creación literaria. Sus textos ofrecen una estilística de literatura nacida para ser recitada en voz alta, como si fuese un relato originado en la oralidad, lo que le confiere un rasgo de intimismo, casi de confidencialidad con el lector. Reiteraciones, expansión sintáctica en tríadas, manejo del estilo indirecto libre, prosa poética y tensión narrativa son aspectos que constituyen pasos de consolidación en la trayectoria de su creatividad. Por su parte, Barreto sigue fiel a una estética lineal, que con referencias a la realidad circundante quiere atraparla en un marco genérico de sustrato periodístico, que ha sido nutriente de su cualificada vocación literaria. En sus relatos se manifiestan múltiples escenarios isleños, y otros espacios físicos por los que ha trotado, haciendo revivir a personajes y tiempos históricos, el de la globalización, antropología canaria en diversas evidencias (realismo mágico, paisajes volcánicos y playas, ámbito rural, núcleos urbanos de aluvión...) que constituyen el mosaico de estos relatos, elevando a categoría literaria la anécdota con que se ha encontrado en su mirada vivencial. Desde un anuncio de brujo multiusos, hasta el paseo por un barrio de Telde, relatos de amor y perfiles de urbanitas que viven en soledad. Dos autores, dos estilos, que escalan puestos en nuestra tradición literaria.

(José Luján, Piedra lunar, La Provincia, 5 febrero 2018, www.laprovincia.es)

jueves, 1 de febrero de 2018

Luz Sosa y Dolores Campos-Herrero, una pintora, una escritora

 
Es el momento de las mujeres, las que maduran su arte y el homenaje a las que ya se fueron. Luz Sosa es pintora con la exposición Emociones abierta en el Club La Provincia y Dolores Campos-Herrero, escritora tempranamente fallecida, a la que han editado Historias de Arcadia y otros cuentos. Una antología recién publicada, en Ediciones La Palma, que dirige Nicolás Melini. Todavía recuerdo el domingo en que nos llamó Santiago Gil a primera hora, para que acudiéramos al cementerio del Puerto.
Luz Sosa, pintora grancanaria con antecedentes familiares en La Palma, presenta Emociones en el Club La Provincia, hasta el viernes 16. Estudió Ingeniería, trabajó en publicidad y diseño y poco a poco empezó a pintar. La sala repleta en esta, su tercera individual, aunque ha participado en numerosas colectivas. La muestra consta de 16 cuadros y cuatro acuarelas, la serie central se compone de desnudos femeninos y además hay varios rostros femeninos, simples imágenes. Luz, mujer de hoy, incorpora en su trabajo la idea de redención de las mujeres actuales. La escritora Rosario Valcárcel hizo un análisis de la obra y del recorrido de la artista, que descubrió la pintura en 2003, en un momento de crisis emocional y profesional, y lo hizo por consejo de su madre, también pintora. El trabajo artístico le permitió sentirse libre, aprender el camino de las emociones. Señala Valcárcel que Luz supera su crisis a través de su labor, el ansia de libertad, con pinceladas rápidas, sueltas, inquietantes y lúcidas; aporta imágenes simbólicas sobre la psicología de la mujer, una composición moderna con perspectiva de género y mirada feminista, la mujer activa, deportista e independiente, con criterios propios, que se reivindica por su propia presencia en la sociedad, decidida y activa, desafiante, luchadora. Es visible el camino de afirmación frente a los muchos tabúes de la sociedad antigua.

Hay retratos y autorretratos, rostros y desnudos al óleo sobre fondos acrílicos y acuarelas. Señalemos los cuerpos en el mar, diáfanos y certeros, con una dinámica de las aguas, transparencias sugerentes, y el desnudo de la propia Valcárcel, en el que la mirada y los rojos transmiten sensualidad, seguridad y alegría de vivir. La exposición señala una superación respecto a anteriores aportaciones, ahora se ve una línea de investigación y compromiso, como decíamos los fondos del cuadro son dinámicos y novedosos, confirman deseos de ir más allá de la pintura repetitiva, el atrevimiento de quien pretende construir su camino propio. La artista ya no desea ser una simple copista de imágenes ajenas, ya no desarrolla un simple afán imitador, se aparta de lo decorativo e intenta investigar y crear. Procura presentar su propia voz, se despega de la fácil tarea del repetidor de modelos ajenos e inicia su crecimiento personal, su determinación de mostrarse tal cual es. Así contemplamos a la persona que se afirma más allá del conflicto del tiempo pasado. Este verano llevará su obra a una ciudad de Polonia, en compañía de otros artistas residentes en Gran Canaria, y en meses sucesivos tiene previsto mostrarla en el lugar de sus ancestros, Aridane, La Palma. Si mantiene motivación y trabajo, estamos ante una mujer a tener en cuenta en próximos años.

A Dolores (Tenerife 1954-Las Palmas, 2007) la homenajeamos en aquellas veladas literarias de la Sala Cuasquías, cuando cada cual leía sus relatos, sus poemas. Publicó cuentos tocados por la ironía insular, los homenajes a Carver, la defensa de la condición femenina, la construcción de mundos sutiles, a veces algo siniestros. Sorprendía la velocidad con la que publicaba; su cáncer de mama avanzaba imparable. Construyó su mundo alrededor de los desapegos, los éxodos y las contradicciones, un río turbulento que te arrastra, una ola salvaje. Desamor y energía, desasosiego y sorpresa, el vértigo. Con quince títulos, cultivó la poesía, la literatura infantil y el relato breve, su diálogo con los clásicos logró una obra innovadora y abierta a nuevos caminos, siendo una de las más reconocidas autoras canarias contemporáneas. Con vocación cosmopolita y un humor entre lo naïf y lo irónico, realizó nuevas lecturas de temas tradicionales, y la capacidad de recrear atmósferas siniestras, fantásticas, evocadoras y surrealistas. Periodista, activista cultural e impulsora de talleres literarios, fue una de las primeras firmas que apostó por la mini ficción con títulos como Santos y pecadores; Eva, el Paraíso y otros territorios; Ficciones mínimas y Finales felices. Buceaba en la naturaleza humana, compleja y contradictoria, con humor y trasgresión. El cuento exige tensión, exactitud, un desarrollo minucioso y concentrado; una bengala que sube y derrama sorpresa. Escribía con certera diafanidad, un minimalismo efectivo y contundente; párrafo corto y dicción correcta. Pero la aparente facilidad de lo sencillo escondía un afán de superación, una capacidad de reelaboración constante. La memoria, el foque fantástico que cambia la realidad, la luminosa, la infancia, diálogos punzantes, fogonazos impresionistas. Intuición femenina que despeja el camino, pasión.
En esta recopilación hay historias brevísimas y otras de más cuerpo en distintas localizaciones, desde las cotidianas hasta las exóticas gracias a los viajes. Narradas con agilidad, suelen traer un guiño en su tramo final. Claroscuros, iluminaciones, sombras, tensiones diversas que nos muestran la agria y turbulenta existencia. Cruza un aire ligeramente tenebroso pero también aparece una sonrisa que redime. Las mujeres han estado casi ausentes de la literatura escrita en Canarias, hasta que en los años ochenta del pasado siglo irrumpieron con fuerza. Entonces apareció un grupo de creadoras universitarias, profesionales de la enseñanza y los medios de comunicación, quienes exhibieron capacidad y rica imaginería. Entre ellas figuraba Dolores, tinerfeña criada en Lanzarote y residente en Gran Canaria. En su prosa había capacidad de lirismo y sutileza, desamor y energía, desasosiego y sorpresa. Intuición femenina que despeja el camino, pasión. Como decía Sabas Martín “su universo literario aparece regido por la ironía, la reflexión sobre la condición femenina y las complejas relaciones entre seres dominados por la monotonía y la costumbre de los sentimientos.”

lunes, 29 de enero de 2018

Despedidas en enero

El invierno nos trae algo a lo que estamos poco acostumbrados: unas ráfagas de apariencia casi polar que se nos meten en los huesos y agravan el reuma, los lumbagos, los padecimientos de huesos, el malestar. A los canarios nos sienta mal estar a más de 25 grados y nos sienta mucho peor estar a menos de 20. Dijo el poeta Alonso Quesada hace mucho en sus inolvidables crónicas que lo peor del invierno es que alguien coge un palo hueco y nos sopla en las narices un golpe de frío, algo que nos coge muy de sorpresa. En enero las urgencias de los hospitales se desbordan y los tanatorios están llenos de personas que acaban de fallecer, mientras que en verano la cifra es mucho menor.
En enero, con pocos días de diferencia, fallecieron el pintor José Luis Vega y también el folklorista Perico Lino, la voz profunda de Los Gofiones. A José Luis Vega lo conocimos en Caracas allá por 1972, y mucho después le organizamos más de una exposición en el Club Prensa Canaria y escribimos sobre él. Era socialista, luchador en muchos frentes, socialmente comprometido, crítico, polémico más de una vez, irreverente en otras.  Vivió en Madrid, Barcelona, Cantabria y países latinoamericanos. El ex rector lagunero Hernández Perera elogió su pintura, sus grafismos de líneas paralelas que recreaban la geología insular, el vulcanismo, los sedimentos. Otra víctima del mes de enero fue el gran Pérez Galdós. Así el 4 de enero de 2020 se conmemora el centenario de la muerte del novelista, otra víctima de los fríos invernales. Además, también en este mes de enero que estamos dejando atrás se fue de este mundo Dolores O’Riordan, la irlandesa de Cranberries y menos mal que nos dejó su obra a veces melosa, una voz profunda de rebeldía, sus esperanzas casi siempre rotas, su angustia. Una mujer extraordinaria. También se fue France Gall, aquella voz de muñeca que ganó Eurovisión en nombre de Luxemburgo. Y hasta cinco actrices de cine porno han abandonado este mundo en apenas dos meses.
Según el Instituto Nacional de Estadísticas, en enero muere un 25 más de personas que en el resto del año. En 2005 la diferencia llegó a ser del 48,9 por ciento. ¿Por qué sucede todo ello? Con el frío llegan la gripe, la neumonía y otras dolencias. Los hospitales desbordados, los pasillos de urgencias repletos. Varios estudios han demostrado la relación entre el aumento del frío y la mortalidad. Las bajas temperaturas, que también llegan a estas islas subtropicales, pueden descompensar patologías crónicas, así problemas respiratorios, enfermedades pulmonares, insuficiencias cardiacas. Estas complicaciones pueden dar lugar a procesos de gravedad. Entonces, debemos concluir que enero es un mes de despedidas y hasta cierto punto de resurrecciones. Pues hemos conseguido rebasarlo. Por cierto, parece que este año las vacunas de la gripe tienen menos eficacia que en anteriores temporadas.
Dicen los expertos que en diciembre hay una caída en la tasa de suicidios pero que en enero se incrementan, las personas con bajo estado de ánimo se aferraban a la esperanza de que la Navidad y el año nuevo les trajeran mejores expectativas pero luego se dan cuenta de que las circunstancias no mejoran. Por si fuera poco enero trae el Lunes Triste, Blue Monday, considerado el peor día del año. Por suerte ya lo hemos dejado atrás, fue el pasado 15. Este análisis, que no goza de prestigio entre los científicos “serios”, lo reveló un psicólogo profesor en la universidad de Cardiff cuando analizó factores como el tiempo, los gastos de las fiestas navideñas, el sueldo mensual, el tiempo transcurrido desde Navidad, los bajos niveles de motivación, el incumplimiento de los buenos propósitos del año nuevo. En definitiva, la famosa cuesta de enero, con sus estragos económicos, anímicos, motivacionales. Lo que parece claro es que en general los lunes no gustan a casi nadie, pero muchos opinan que es de locos creer en el Blue Monday. Parece que la idea fue de una agencia de viajes para promocionar la época del año más barata para viajar, aquello de soñar con las playas tropicales del Caribe cuando Europa está a diez bajo cero. Es un planteamiento arbitrario pero sí se cree que en esta época se experimentan ciertos cambios personales, algo de estrés o desmotivación. Es normal tener bajones de ánimo, que no deben ser considerados una depresión. En cualquier caso, según los psicólogos, en la marcha de la vida es normal, necesario y sano estar a veces triste. Y para luchar contra esta sensación lo mejor que podemos hacer es hallarnos activos, ocupados, con pequeñas metas. Que la tristeza no nos gobierne, que el miedo a la muerte sea llevado a un rincón. Que la pereza y la inactividad no nos gobiernen.
En enero acaba de jubilarse el hasta ahora director de la Casa Museo León y Castillo, el cronista de Telde Antonio María González Padrón, a quien el ayuntamiento de su ciudad acaba de proponer para la medalla de Alfonso X el Sabio, con objeto de recompensar sus esfuerzos por la memoria de su patria chica y de la isla. En el homenaje estaban presentes cronistas de Tenerife, Gran Canaria y La Palma. Los cronistas mantienen viva la memoria de las tradiciones, la historia de cada lugar, aportan datos relevantes. Es estupendo comer y charlar en Melenara con Pepe Dámaso, a sus esplendorosos 84 años, y con Pedro González Sosa, también de 84, y verlos tan lúcidos, tan vitales, con tantas ganas de vivir y de seguir haciendo cosas. Y con Manuel Poggio, el activo cronista de Santa Cruz de La Palma, con Talio Noda, de Tazacorte, con Wifredo Ramos, 82 años, cronista de El Paso y con el siempre animado José Luján, de Artenara. La secretaria, María Teresa Cabrera Ortega, cronista de Valsequillo, tuvo la voz cantante a la hora de ordenar el acto. Enhorabuena.

(Foto: José Luis Vega, pintor)

jueves, 25 de enero de 2018

Los 100 años de Virginia Woolf


Este 25 de enero se han cumplido 100 años del nacimiento en Londres de una mujer lúcida, feminista y combativa. La gran Virginia Woolf, una de las autoras más notables del modernismo anglosajón. Miembro del célebre grupo de intelectuales de Bloomsbury en el periodo entre la I y la II Guerra Mundial. Un nombre imperecedero en el santuario de los grandes.

martes, 23 de enero de 2018

Ha muerto Nicanor Parra, 103 años


El poeta chileno Nicanor Parra, Premio Cervantes, ha muerto. Como reacción frente a la solemnidad de Neruda, lanzó la "antipoesía", basada en la desacralización, la irreverencia, la ironía, el humor.

ÚLTIMO BRINDIS

Lo queramos o no
Sólo tenemos tres alternativas:
El ayer, el presente y el mañana.

Y ni siquiera tres
Porque como dice el filósofo
El ayer es ayer
Nos pertenece sólo en el recuerdo:
A la rosa que ya se deshojó
No se le puede sacar otro pétalo.

Las cartas por jugar 
Son solamente dos:
El presente y el día de mañana.

Y ni siquiera dos
Porque es un hecho bien establecido
Que el presente no existe
Sino en la medida en que se hace pasado
Y ya pasó...,
como la juventud.

En resumidas cuentas
Sólo nos va quedando el mañana:
Yo levanto mi copa
Por ese día que no llega nunca
Pero que es lo único
De lo que realmente disponemos

lunes, 22 de enero de 2018

Posverdad y posmentira

Entre las teorías de la relatividad, la física cuántica, los experimentos científicos que permiten manipular el espacio y el tiempo, sucede que la realidad se nos presenta cada vez más compleja y difícil de captar. Además, tenemos un exceso de información, una cascada que viene por cien canales distintos, algo que nos satura y avasalla. Resulta que, con tanta tecnología por medio, hemos perfeccionado el arte de mentir y a disimular. Basta con manejarse bien por las redes, si repites una mentira con insistencia y determinación, ese argumento llegará a convertirse en una verdad incuestionable y hasta la palabra posverdad ha entrado en el diccionario de la Real Academia. Los bulos se fabrican y difunden de modo urgente y quienes los reciben tampoco tienen tiempo para contrastarlos. Hay más manipulación informativa que nunca, se estima que los rusos están interviniendo en los procesos electorales, los referéndums y las campañas de opinión, en realidad tanto a Putin como a Donald Trump les viene bien la idea de debilitar a los competidores. Se supone que tanto a los rusos como a Trump les interesa que Europa esté desunida y cabreada, con un resurgir de los nacionalismos la amenaza de dificultar los procesos de la Unión es más que evidente. Por ejemplo: en la última campaña electoral, se llegó a decir que Hillary Clinton tenía inclinación al alcohol y padecía cáncer, por lo cual en caso de que ganase las elecciones habría problemas para el país, además al responsable de su campaña se le implicó en casos de pederastia.
También el presidente Macron fue objeto de falsas noticias sobre cuentas bancarias en paraísos fiscales, en Bahamas concretamente. Basta con generar rumores interesados y difundirlos con estrategia, para que el electorado reaccione de uno u otro modo, lo importante sería desmentir rápidamente los bulos. Pero los bulos se multiplican cuando vienen los momentos decisivos, algo parecido sucede con las encuestas electorales, que en muchos casos están destinadas a sembrar o promover expectativas falsas. Por supuesto que, una vez lograda la victoria, Trump afirmó que los rusos no habían movido un dedo por su causa, y que su triunfo fue limpio y salvador, él era el mesías prometido. No olvidemos tampoco que Trump señaló muchas veces que Obama era un musulmán nacido en el extranjero y que con el Brexit la economía británica iba a salir muy beneficiada. Obama tuvo que mostrar su partida de nacimiento en Hawaii, y la mitad de la sociedad británica lamentó la salida de Europa. El principal impulsor del Brexit, Boris Johnson, contrató un autobús en el que lucía este mensaje: El Reino Unido ahorraría 350 millones de libras a la semana tras abandonar la Unión Europea, cifra que se destinaría al servicio de salud. Una mentira atrayente, que no incluía el reembolso que la UE devuelve al Reino Unido. En Cataluña el “España nos roba” ha tenido un éxito similar, aunque los números señalan que la comunidad de Madrid contribuye más que Cataluña; en la desinformación catalana tras el 1 de octubre se utilizaron fotos de heridos de otras manifestaciones.
El escándalo cotidiano que genera Trump ya no nos hace gracia, porque tiene la desfachatez de insultar a países y a cuanto inmigrante se le ponga enfrente. Un cronista  escribió que el mundo del presidente es un mundo paralelo, en el que la verdad toma varias formas y ninguna basada en la realidad. Y este modo de actuar ha tenido éxito porque constituimos una sociedad funcionalmente analfabeta, enganchada a la rapidez, a la lectura de tuits urgentes y efímeros, mensajes cortos, publicidad engañosa, propaganda comercial y propaganda política a la vez.
Pensábamos que con las redes estábamos mejor informados, y éramos más libres, disfrutábamos la inmediatez y presuponíamos la fiabilidad. Y ahora resulta que somos víctimas de un ovillo de enredos, laberínticas maniobras que nos aíslan. El Parlamento Europeo está dándole vueltas al asunto, pero, con tantas sensibilidades contrapuestas, es difícil ser operativo. Del mismo modo, en plena batalla es complicado discernir las estrategias de la mentira y las estrategias de la verdad. Por algo el presidente francés ha lanzado ataques contra Russia Today y Sputnik calificándolos como órganos de propaganda e influencia, pues quienes jalearon la información sobre la supuesta cuenta en las Bahamas eran seguidores de estos dos medios rusos.
Las ciencias adelantan que es una barbaridad, y tenemos al ínclito Puigdemont pretendiendo gobernar Cataluña desde Bruselas por la vía telemática, el turista distinguido quiere construir su República en la nube aunque solo lo vayan a reconocer países virtuales como Turquestán, las Islas Coco y Karakalpia. El ministerio de Defensa estima que Rusia está aprovechando el independentismo catalán para desestabilizar. Como todo es virtual, también existe ahora un país llamado Tabarnia con su banderita pero todavía sin himno. Y también la moneda llamada bitcoin aprovecha el despiste para lanzarse al ruedo. La tecnología ha avanzado tanto que en cualquier instante, cualquier cosa puede ser manipulada hasta el límite. Por supuesto que las imágenes se pueden falsear, y se falsean, y algunos medios de comunicación utilizan procedimientos sensacionalistas para atrapar a los lectores incautos. Lo importante, entonces, sería conseguir el máximo de “me gusta”, el éxito inmediato, aunque sea a costa de la credibilidad que se les suponía. La gente desconfía de todo, pero puede creer cualquier burrada que se le ofrezca bien servida.
Rumores persistentes y desmentidos subsiguientes, esta parece ser la cuestión que nos maneja. La gente ya no se cree nada, pero paralelamente es capaz de tragarse cualquier tontería. El planeta está siendo gobernado de un modo que parece el mal sueño de una noche de verano. El lanzar rumores en plena campaña puede hacer que los pronósticos vayan hacia un lado o hacia el contrario. Las falsas noticias se esparcen como un virus, a una velocidad descomunal. Las democracias occidentales se ven a sí mismas como engranajes vulnerables, expuestos a maniobras maliciosas, a sobreentendidos, a leyendas urbanas.

miércoles, 17 de enero de 2018

Murió el pintor José Luis Vega

Hoy, 17 de enero, ha muerto, a los 80 años el pintor José Luis Vega, a quien conocimos en Caracas en 1972 y que fue de vocación trotamundos. Vivió en Barcelona, Madrid, América Latina, Cantabria, Agaete y la ciudad de Las Palmas. Profesor de Dibujo por la Escuela Superior Sant Jordi de Barcelona, su primera individual fue en 1962, Museo Canario. El ex rector lagunero profesor Hernández Perera elogió su obra, esgrafiados, líneas paralelas que conforman una imagen. El velatorio, en el Tanatorio San Miguel, hab. 102, donde mañana jueves será incinerado a las 14.30. (Foto de www.infonortedigital.com)

La juventud no lee

La juventud no lee. Y el mayor problema no es que no lea, es que aquella que no lee, está perdida y se la da por perdida. Aquella otra que lee, no entiende y lee sin ton ni son haciendo apreciaciones a veces innecesarias o incluso lee por suerte. (...) Con leer por suerte me refiero a que, aquel chico o chica joven que vemos en el vagón del metro, por llevar un libro en la mano y no un iPhone, es el rarito de turno. Y con leer por suerte me refiero a que hoy en día no existe algún tipo de aliciente que invite a leer o a tocar un tipo de hoja de papel que incite a la cultura. La culpa de todo ello no es de las tecnologías, por cierto. (...) La razón fundamental por la que no se lee es otra: la mala literatura que se escribe hoy en día. Hay mucha de calidad, sí, pero no se descubre o es inalcanzable por el motivo que sea. Los clásicos siguen donde están, lo sé, pero llegar a ellos es un camino desconocido y, muchas veces, obligado en los centros de estudios, lo que les convierte en algo distinto. Lo obligado siempre funciona regular. (María Sanz, en El Correo de Andalucía, 17 de enero 2018)

Sanmao, recordada en La Palma

En La Fajana, Barlovento, isla de La Palma, recuerdan a Sanmao, la escritora china que vivió en el Sáhara, Telde y la propia isla de La Palma (1943-1991). Este Mirador Literario fue impulsado por María Victoria Hernández, en su época de consejera de Cultura del Cabildo. Solo vivió 48 años pero fue suficiente para que dejara noticia de su gran calidad literaria, particularmente en sus Diarios del Sáhara y en su Diario de las Canarias, una literatura vital y emocionada. ¿Por qué allí este Mirador? Porque en la zona murió su marido, José María Quero, mientras buceaba. Ella nunca superó esa desgracia.

martes, 16 de enero de 2018

lunes, 15 de enero de 2018

A vueltas con la Patria



Hay grandes palabras, y Patria es una de ellas. La Patria designa la tierra paterna, el lugar natal o de acogida al que una persona se siente ligado por vínculos poderosos. Patria: cuántos desastres se han cometido y todavía se cometen en tu nombre. Recordemos aquel lema de Todo por la Patria, que figuraba o todavía figura en los cuarteles de la Guardia Civil. De esta palabra viene el patriotismo, que en su justa medida es un sentimiento necesario. Lo que sucede es que a veces el concepto Patria ha tenido un uso propagandístico y exaltado que ha propiciado innumerables desastres. Es admirable como los vascos luchan por su patria, me dijo en su día Antonio Cubillo, el fundador de aquel movimiento independentista canario que nos queda tan lejos en la memoria, el MPAIAC. Sí, el deseo de la Patria cimentado en tanta sangre, pensé. ¿Cómo puede justificarse una Patria construida sobre asesinatos, secuestros y chantajes?

Si la banda ETA mató a casi 850 personas, mayoritariamente guardias civiles pero también policías nacionales, ertzainas, empresarios, políticos, jueces y hasta periodistas, y el conflicto de Irlanda del Norte originó más de 3.500 muertos; con estos datos nos hallamos ante dos expresiones del odio y la intolerancia que por fortuna la historia ha dejado atrás. Pero tenemos otro ejemplo que superó a estos dos: las guerras civiles con masiva limpieza étnica, los genocidios contra víctimas musulmanas, serbias y croatas, los exterminios basados en las diferencias religiosas, étnicas y culturales que agitaron líderes de una y otra orilla, los desaparecidos, las violaciones, los fusilamientos en masa, las fosas comunes y los campos de concentración tras la caída de la antigua Yugoslavia. Un horror que el continente creía haber dejado atrás pero que tan solo en el conflicto de Bosnia-Herzegovina (1992-1995) produjo más de cien mil víctimas, y los peores crímenes desde la II Guerra Mundial. Los horrores del nacionalismo, con la excusa de la patria. Y al final, el único camino viable: la lenta reconciliación, la necesaria cura de las heridas todavía frescas, la construcción de un futuro en paz.

En la vieja Europa ha habido territorios que hasta hace poco se desangraban y sobre los cuales la literatura y el cine nos han dado testimonios de gran valor acerca de la violencia excluyente, las víctimas que cayeron y los procesos de pacificación que al cabo de los años han logrado poner las cosas en su sitio. La novela Patria, de Fernando Aramburu, es un magnífico ejemplo, un documento excepcional de nuestra historia que nos sitúa ante el drama cotidiano de las familias, la amenaza y el terror de los hechos consumados. En un pequeño pueblo de la provincia de Guipúzcoa unos vigilan a otros, unos siembran el miedo y la sospecha sobre otros. Si bien me aburrió la novela 4321 de Paul Auster, por repetitiva y farragosa, he de reconocer que el texto de Fernando Aramburu entra fácilmente al lector porque tiene una prosa directa, casi testimonial, compilada en capítulos cortos que registran la acción en todas direcciones: las víctimas, los verdugos, los héroes, los antihéroes. Parece como si estuviéramos leyendo un gran informe notarial, con múltiples registros. En su momento se dijo que este libro ha sido capaz de retratar las dos caras de la sociedad vasca, una ficción que –como decíamos– más bien semeja un documento, un gran reportaje sobre personas y situaciones, una radiografía que reparte el dolor humano cuando las ideas se inclinan hacia el fanatismo. Mario Vargas Llosa señaló que hacía tiempo que no leía un libro tan persuasivo y conmovedor, tan inteligentemente concebido. Hubo quienes expresaron que la novela es un fenómeno editorial, político y literario, un relato dotado de un verismo escalofriante. Cierto que también hubo críticas menos favorables, incluida la alcaldesa de Madrid, la señora Carmena, a quien no le gustó en absoluto. Quienes han sido menos elogiosos con el texto consideran que en él los personajes no son creíbles porque están construidos con excesivos estereotipos, los buenos a un lado, los malos al otro.

En un mundo cada vez más global en el que tienden a borrarse las fronteras y las ideologías se atenúan porque se impone el pragmatismo ¿qué sentido tiene exaltar todavía la idea de la Patria? Los sentimientos exagerados de pertenencia y arraigo en un lugar son responsables de xenofobia, racismo, guerras mundiales, guerras regionales, hasta las guerras tribales tan frecuentes en África. En Cataluña se celebraron unas elecciones que no aclararon el panorama, existen dos bloques antagónicos y además cuenta la perversidad de una ley electoral que otorga desigual importancia al voto según donde el voto se produzca, un hecho que padecemos en este archipiélago. Para la caterva nacionalista es mucho más fácil controlar los territorios despoblados y subvencionados que aquellos donde realmente se genera la economía. De ahí que haya surgido el fenómeno, simpático para algunos, de Tabarnia, ese eje urbano entre Barcelona y Tarragona, de mayor renta y de mayor productividad, que rechaza la aventura independentista. El propio Artur Mas ha señalado que tras las últimas elecciones la fórmula secesionista no obtuvo una mayoría suficiente para imponerse como pretende el exiliado Puigdemont con su declaración unilateral de independencia, ya que JxCat, ERC y la CUP no llegaron al 50 por ciento de los votos, sino al 47,5 por ciento. Tal vez la percepción del desafío separatista haya perdido algo de fuelle, y además parece que se han abierto nuevas visiones sobre algunas pretensiones identitarias. Los tópicos se vienen abajo cuando se constata que la realidad no es unívoca sino que es contradictoria, es plural, no admite visiones simplistas y, en un mundo tan vertiginoso, está en constante cambio. A fin de cuentas, todo esto del sentimiento identitario, la patria y la nación tiene múltiples lecturas, los conceptos antiguos caen hechos trizas en el mundo actual.
Euskadi parece pacificada, o al menos marcha en el camino hacia la pacificación. Lo de Cataluña va a exigir mucho tiempo extra; pero si el panorama ha cambiado allí donde el terror, el impuesto revolucionario y el asesinato florecieron, ojalá llegue el día en que ser catalán no sea asimilado a una idea de intransigencia, exclusión social y aventurerismo. Y ojalá que haya menos corruptos envueltos en la bandera del patriotismo. Ojalá llegue el momento en que una mentira repetida mil veces siga siendo una mentira, no la construcción de una verdad.

domingo, 14 de enero de 2018

Caravaggio: entre la santidad y la carnalidad

Personaje fascinante por su vida aventurera, homosexual reprimido, maestro del claroscuro. Este pintor barroco (1571-1610) tuvo una vida corta, solo 39 años, pero sus obras han quedado como piezas maestras para la posteridad. Arte religioso y arte mundano, que entró en los museos de todo el mundo. Predecesor de Rembrandt, escogía a sus modelos entre gente del pueblo llano: prostitutas, chicos de la calle (se comenta que alguno pudo ser su amante), mendigos. Encajó con el espíritu de la Contrarreforma, y sus pinturas religiosas fueron ensalzadas hasta el límite. Estos cuadros son "Amor triunfante" y "La crucifixión de San Pedro"

viernes, 12 de enero de 2018

50 años de "2001, una odisea del espacio"

Este año se cumplen 50 del estreno de la grandiosa 2001, una odisea del espacio, de Stanley Kubrick, obra que va más allá de la mera ciencia ficción, ya que plantea numerosos interrogantes sobre la evolución humana. En esta imagen recordamos el instante en que el primate descubre un arma capaz de matar. La cinta narra los periodos de la historia de la humanidad, del pasado y del futuro. Unos primates descubren un monolito que parece un icono de la nueva inteligencia, los conduce a un estadio más elevado. Millones de años más tarde, otro monolito en la Luna despierta el interés mundial. Y durante una misión de la NASA el ordenador HAL 9000 (HAL equivaldría a IBM) se encarga de controlar los sistemas de una nave espacial tripulada, y trata de rebelarse.

domingo, 7 de enero de 2018

El caminante (cuento)

A Arnoldo Santos, botánico

Como si retornara a los orígenes, la mejor terapia era volver al pueblo y echarse al monte. Por ser emotivo y sensible había pasado unos días difíciles, broncas y disgustos en el trabajo y en su casa, las malas rachas. Pero aquel sábado despertó contento pues iba a disfrutar un amanecer que desperezaba los caseríos, diseminados tras los barrancos como si fueran nacimientos. Sale de la casa familiar, el aroma materno, dejando atrás tuneras e higueras cuyos frutos tantas veces puso al sol en el tendal. No le gustan las nuevas arquitecturas que agreden el entorno, las viviendas que desdibujan la iglesia donde lo bautizaron. Cruza escobones, bejeques, cerrajas y gacias; en las lomadas sobreviven mansiones que levantaron tratantes de esclavos y casas sencillas en sus adornos, en sintonía con la orientación, la luz, el aprovechamiento del agua y el viento. Muchas tapiadas porque los viejitos ya murieron y huertas vacías, donde ya nunca se convoca una gallofa.
¿Qué estará haciendo Isabel esta mañana? ¿Dónde habrá pasado la noche? Intentó poner la mente en blanco, fijarse tan solo en las vueltas del camino porque siempre surgía una sorpresa en forma de arbusto, un ave que no recordaba, una perspectiva renovada por la neblina, la llovizna y el sol. En las alturas el aire se vuelve transparente, era una gozada la fragancia de las matas que conocía muy bien. Como si quisiera huir de los deberes cotidianos –los problemas con su mujer, el hijo que no llegaba, las circunstancias del trabajo, las rivalidades con los compañeros, las ofuscaciones con los jefes– busca un entorno más puro, se olvida de los conflictos y escucha los mirlos, los canarios de monte, los capirotes. Atraviesa las viñas y las bodegas, las cuevas y allá enfrente los roques colonizados por el pinar que guardan endemismos vegetales.
En la carretera vio las casas de los peones camineros y luego el fayal-brezal de su niñez, los densos castaños y los pastizales, el ganado en relvas y los perros aullando ante la primera claridad del día. Pasaron cuervos, algún cernícalo y algún gavilán, y por los repechos de granzón contempló huellas de los antepasados, signos dibujados en las lajas. Había cráteres vencidos y arenales, también la toba roja del volcán, y, al fondo, la parte más antigua de la isla con sus laderas excavadas a lo largo de dos millones de años en honduras que guardaban tesoros de la botánica descubiertos por caminantes osados como él: Webb y Berthelot, Burchard, Bolle, Elías Santos-Abreu, Sventenius... Plantas y animales únicos, el paisaje vegetal modelado por los vientos alisios; cresterías bravas, sobre la laurisilva pinos ennegrecidos por los incendios, que, sin embargo, han podido rebrotar.
Ya está despejando los malos pensamientos y consigue mitigar las tensiones, por desgracia lleva meses utilizando pastillas para dormir, aunque espera que la situación mejore. Sueña el peregrinaje de sus abuelos cuando caminaban durante días a través de aljibes y abrevaderos, los helechos gigantes de los cabocos, las palomas rabiches y los pinzones azules, los cercados del tabaco y los molinos de agua, los caminos reales donde los aparecidos asustaban al vecindario la noche en que morían allá en Cabaiguán. Los senderos eran el trasiego de los arrieros y la vida es una caminata que hay que hacer disfrutando cada uno de los recodos. No le es difícil reconstruir mentalmente algunos escenarios e imaginarse a James Cunningham, naturalista-médico inglés, remontando en 1697 el barranco de Las Nieves para recolectar la extraña flora que se le mostraba en la escala de su viaje de Inglaterra a China.
Tras las casas de Mirca respira a plenitud, ya está viendo más claro en su interior: la yerba fresca oxigena su sangre, la neblina asciende a ráfagas y en los claros observa viñátigos y acebiños, barbusanos y mocanes, la mojada hojarasca. La savia de los frutales se prepara para el verano y el paisaje cambia según se mueve la bruma y crece el aliento de humedad, por momentos la llovizna le ilumina el rostro. Por desgracia hay vallados, talas y excavaciones, mordidas al paraíso.
Los amagantes, que ya han perdido sus pétalos rosados, van siendo cada vez más abundantes junto a codesos de penetrante aroma o los humildes corazoncillos donde liban las abejas, los tajinastes todavía sin florecer, algún bicácaro aislado. Entre las nubes hay abismos profundos como el miedo, que sirven de marco a la Cumbre Nueva.
¿Se había equivocado en su matrimonio? Muchas de las parejas que conocía se estaban divorciando, era una epidemia para la cual no había aparente remedio. Parejas que convivían años en perfecta armonía se estropean sin que haya un motivo aparente. ¿Casarse lo agrava todo? Conocía varias parejas que convivían bien pero que entraban en litigios cuando había papeles por medio.  Pero olvídalo, camina. Continúa desde las planicies próximas a los Andenes dejándose llevar por un salvaje instinto, casi caprino, de buscar los pasos más difíciles, las pocetas de agua que dejó el aguacero, los lugares ocultos al andante temeroso, incapaz de abandonar el sendero para adentrarse en espacios mágicos. Él sí es atrevido: al dejar la vereda, barrancos imponentes surgen bajo el angosto y rectilíneo dique. Se despeja el día y, luchando contra el vértigo, colgados en el vacío surgen los abuelos de las cumbres: alguna sabina misteriosa, unos pocos cedros con ramas muertas tras haber escapado al hacha o a la voracidad de los muflones. 
Reconoce una fuente escondida y las moradas de los pastores, la lenta filtración del agua desde la piedra de volcán, algún refugio de los cabreros permanece junto a rosales silvestres y troncos repletos de hongos. ¿Ella ya estará hablando con algún abogado? Menos mal que, por ahora, no tienen hijos.
Subiendo y bajando andenes ve pinos descomunales, árboles sagrados con sus barbas de líquenes verdosos, luego una formación de gramíneas en su esplendor. Agotado, tras ocho horas de ascensos y descensos aun no ha salido del laberinto, pero el tiempo de luz se le acaba mientras los últimos rayos del sol le invitan a adentrarse en la oscuridad bajo la mirada de Sirio, Las Pléyades, Orión y al sur el enigmático Escorpión. Vuelve a preocuparse por las cosas de ella: tendrán que hablar largo y tendido, han de poner todas las cartas sobre la mesa. El secreto está en trazarse pequeñas metas asumibles, cuando estalle una crisis siempre habrá un avión o un barco para regresar a la casa familiar y emprender la travesía de las cumbres, desandar los caminos de los bisabuelos cuando la isla había que cruzarla paso a paso, sin desmayo atravesaban la calima, las nevadas y los hielos del invierno.    
(De Cuentos traviesos, Mercurio, 2017)

sábado, 6 de enero de 2018

¡Libertad de expresión, ya! ¡Basta de censura, ya!


Eduardo Sanguinetti (Mar del Plata, Argentina)

Desde mi rol de intelectual de este tiempo, con una trayectoria impoluta, sin militar, en partido o movimiento político alguno, meditando con huellas, me manifiesto en libertad y verdad, a favor de la tan mentada ‘Libertad de Expresión’ ( un Derecho Humano), tan vilipendiada y en vias de extinción, en este tercer milenio, tan difuso en sus fines, para miles de millones de seres, que están pagando su orfandad, en este mundo, invisibles, ni perceptibles ni imperceptibles, simple y trágicamente un recuerdo escindido. Ya conocemos las dificultades que que tenemos los que intentamos comunicar excitaciones e inquietudes que devengan en un cambio de paradigma, desde un ambiente ‘totalmente en movimiento’ a otro el que instaló el sistema ”totalmente cerrado’…sabemos basta mostrar un mínimo de entusiasmo o participación frente a un país “que lo está poniendo todo en discusión”, para que nos caigan encima las reacciones de la iracunda pereza, las ironías de la periferia que se toma por centro, los escarnios del escepticismo “que la sabe lunga”…con la “falsa modestia”: con problemas sociales espectaculares de indigencia, pobreza y discriminación, los diversos sectores de cada espacio de poder están pareciera definitivamente arreglados, sumergidos a voluntad perversa y pervertida en una fase de indefinido, satisfecho estancamiento. Como hombre que gozo de mi libertad, dueño de mí mismo aún, elevado más allá de la cotidianeidad y del pasajero sentimiento de cosa archivada, me sirvo de la justiciera arma de la idea, reivindico la libertad de expresión (un derecho humano), denunciando el permanente atropello a los derechos humanos, a la farsa montada en desfavor de los diferentes…denuncio la eliminación de las voces de miles de seres trascendentes, que no tienen ya espacio en el acontecer cultural, social y político de este tiempo, quienes en verdad y autodeterminación abogan por la paz y la armonía, que no son negociables, que no se suman a marchas convocadas por gobernantes disfuncionales, que mandan y manipulan en este mundo; en fin, contribuyendo a fomentar la vida en libertad, transformando la información en conocimiento, en visible contraste con los medios corporativistas, que transforman los hechos en información banal, falaz y simulada. Un delito de lesa humanidad que deviene en discriminar a comunidades enteras, eliminando la libertad de expresión, hoy ausente, en las naciones de este mundo donde intentamos existir.

miércoles, 3 de enero de 2018

Pollock y los laberintos

¿Por qué este pintor norteamericano se zambulló en los laberintos y a pesar del aparente hermetismo de su obra, y más allá de su adicción al alcohol y otras neuras, consiguió la inmortalidad? Ya en 1951 tenía las ideas claras: "El artista moderno vive en una época mecánica y tenemos medios mecánicos para representar los objetos de la naturaleza: el filme, la foto. El artista moderno trabaja para expresar un mundo interior; en otros términos, expresa la energía, el movimiento y otras fuerzas interiores."

martes, 2 de enero de 2018

Indianos (cuento cubano)

                                                                        
 A Isabel Perdigón, quien me contó esta historia
 
Hace mucho tiempo, en un pueblo del norte una chica se colocó en casa de unos señores con muchas propiedades, que al poco fallecieron. Tobías, el hijo mayor, heredó todos los bienes y se instituyó en el cabeza de la familia.

Sin poder evitar las acometidas del primogénito, Veneranda, la sirvienta, se quedaba embarazada cada año. Cuando llegaba el momento, se trasladaba a la ciudad para dar a luz y entregar al recién nacido a las monjitas. Así sucedió hasta once veces seguidas, pero al llegar al duodécimo parto tomó una determinación heroica. Con sus ahorros y el recién nacido en sus brazos aprovechó la salida de un velero desde Santa Cruz de La Palma para La Habana, y allá marchó.

Al cabo del tiempo, Tobías quiso cambiar de estado y se propuso recibir ante el altar el santo sacramento del matrimonio. Para ello eligió a María Eugenia de los Ángeles, una joven de las mejores familias con cuyo enlace sus tierras y sus bienes se multiplicarían por ciento. El banquete fue de los que hacen época, un convite general con arcos triunfales, carne de cochino y papas nuevas, vino y licores, reparto de grano para la molienda, cuadros plásticos y loas en la plaza. Mas, para su desconsuelo, su esposa nunca pudo darle el heredero que tanto requería, con lo cual su herencia fue motivo de grandes e interminables litigios. Es el destino, decían las comadres.

Muchas décadas después, uno de los nietos de Veneranda viajó a Cuba para conocer a los descendientes que su madre había esparcido en la Perla del Caribe. Allí, de Pinar del Río a Santa Clara, comprobaron que la sangre es un vínculo tan poderoso que salta por encima del océano, destrona la soledad, crea un lazo fraternal por encima de las miserias de este mundo.

El destino a veces es justiciero.         

lunes, 11 de diciembre de 2017

"Cuentos gozosos" y "Cuentos traviesos", en La Palma

Este jueves 14, a las 8 de la tarde, en el espacio La Real 21 de Los Llanos de Aridane serán presentados los libros Cuentos gozosos y Cuentos traviesos, de Rosario Valcárcel y Luis León Barreto, respectivamente, editados en un libro conjunto por Mercurio. Habrá intervenciones musicales de Carlos Catana y la pianista Margarita Galván
El martes 19 a la misma hora, será la presentación en La Cosmológica de la capital palmera, con la actuación musical de José Carlos Rodríguez.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Una Navidad más consumista y con menos religión



Si Las Palmas de Gran Canaria es la patria del consumo, a juzgar por el hecho de que proporcionalmente a su población tenemos más centros comerciales que en el resto de España, desde el Día de Acción de Gracias se nos ha metido por los ojos todo lo visualmente apetecible de la Navidad. La fiebre se adelanta. Si Canarias no es la región con mayor renta, si hay capitales con mayor recepción de turismo ¿cómo se explica la invasión de grandes superficies sobre todo en la capital grancanaria, y en menor medida en Santa Cruz de Tenerife, La Laguna y Telde? Toda suerte de árboles de plástico adornados con sus luces y reclamos, ofertas sospechosas en el Viernes Negro, verdaderos torrentes humanos que van hacia el espacio recién abierto, ese del que todo el mundo habla sin parar. Un marasmo de coches y de gente, atraídos por los escaparates, los últimos hallazgos de la imagen en movimiento, los reclamos de las grandes pantallas para que la gente no pare de hacerse fotos, las enormes explanadas sin árboles ni cajeros automáticos por aquello de las prisas por inaugurar. En un rincón casi escondido hay ¡oh, milagro! una tiendecita que ofrece libros y periódicos, cuando compré Patria, de Fernando Aramburu, me regalaron un bolígrafo. Tuve que felicitar al propietario del establecimiento, porque en otros centros comerciales ni siquiera puedes comprar un periódico ni mucho menos un libro. A veces me considero un alienígena fuera de los tiempos que corren.
La colonización cultural nos somete a una globalización de los hábitos y de las conductas. Cierto que en nuestra tierra todavía algunos centros nos dejan ver el clásico nacimiento con sus camellos, sus Reyes Magos, sus pastores con las ovejitas, su río, sus figuras en movimiento y el portal con el recién nacido, pero esta tendencia va a menos. ¿Quién se acuerda de lo que significa el Adviento de los católicos y el nacimiento de Jesús? No se sabe en qué mes nació Jesús y la Navidad fue establecida el 25 de enero por el emperador Constantino, porque en tal fecha se celebraba la fiesta pagana del Sol Invicto. Estas preocupaciones parecen fuera de lugar en un mundo cada vez más laico y que cada vez persigue con mayor vehemencia la satisfacción individual. La valoración religiosa que antes tenían estas fechas casi ha desaparecido en el cajón de los trastos inútiles. Al abrigo de la presunta recuperación de la economía, vuelve el frenesí de las compras, de picotear aquí y allá. Lo cierto es que estas fiestas tan tradicionales deberían ser de unión familiar, de espíritu fraternal, de paz, reposo y renovación. Pero en las cenas navideñas suele haber brotes de conflicto, de ajustes de cuentas, de acumulación de agravios de los que te acuerdas cuando ya tienes unas copas encima. El alcohol suelta la lengua y después de una buena comida y una abundante bebida, la gente se desinhibe y dice cosas que debería callar, porque a fin de cuentas todos los humanos cometemos errores, damos pie a agravios. Dicen los que saben de estas cosas que en Navidad y en las vacaciones de verano es cuando más conflictos matrimoniales se desencadenan, debe ser porque son espacios en los que los cónyuges –que apenas se ven por el ritmo de trabajo y la exigencia de la vida actual– han de verse y convivir mucho; entonces, no lo soportan.
Como siempre, en cuanto pasen estas fechas las guerras y el hambre en África van a continuar igual que siempre, pero en estos días conviene olvidar esos desastres. Tenemos que mirar con valentía y decisión el futuro, lo “nuevo”. Y hasta podemos soñar y, sobre todo, contribuir en la lucha por un mundo más bello y justo, en el que mujeres y hombres puedan vivir en paz, aprender a compartir progreso y trabajo en libertad. No podemos resignarnos a añorar tiempos pasados, que nada o muy poco nos pueden aportar. Tenemos que mirar con valentía y decisión el futuro, lo nuevo. Claro que, hoy más que nunca, en cada lugar la Navidad adquiere unas connotaciones particulares. Así en Barcelona los independentistas, con la señora Ana Colau de discreta maestra de ceremonias, han impuesto que el alumbrado de las calles sea mayoritariamente en color amarillo, como acto de protesta frente a la prisión de los líderes del interminable “procés”. En Madrid la alcaldesa Manuela Carmena  anunció el nuevo espíritu que estas fiestas conllevan en la capital: «La Navidad es una fiesta, todos sabemos de origen religioso, pero que a su vez es también una fiesta de humanidad, de solidaridad. Por eso, desde el Ayuntamiento de Madrid queremos hacer lo posible para que todo el mundo que esté en esta ciudad, sea de donde sea, pertenezca a donde pertenezca, pueda disfrutar de su fiesta.” 
Lo que está claro es que este tiempo se ha ido convirtiendo casi exclusivamente en un periodo de compras, días de euforia con estrés festivo y buenos deseos que lamentablemente caducan a poco de comenzar el mes de enero, la vuelta a la normalidad. De ser un tiempo de reflexión y elevación, estos días son del comercio navideño, fin de año y Reyes. Cultivamos con frenesí el regalo generalmente vistoso para impresionar pero que en realidad resulta poco práctico. Y al fondo los villancicos anglosajones que celebran la llegada de Santa Claus a la ciudad, el rojo y el blanco tomados de la publicidad de la bebida refrescante, los colorines de la iluminación de las calles, los paisajes nevados.  
Tampoco los belenes gozan de la presencia que merecerían. Esta tradición que llegó de Italia y se hizo tan española y casi universal viene sufriendo rebajas año tras año por parte de aquellos que pretenden celebrar estas fechas  -y desde luego aprovechar sus festivos- sin que apenas quede rastro del significado que tenía para las generaciones anteriores todo aquello de la Misa del Gallo, los villancicos en la iglesia, el frío y la lluvia del invierno. Y dentro de nada entraremos en 2018, que viene a suponer un libro en blanco, con sus promesas e ilusiones. La crisis económica va ocultándose poco a poco, aunque la pérdida de derechos ha sido lamentable. La vida, el don más hermoso que tenemos, no se nos agota en los objetos que podemos acumular. Los humanos valemos por lo que somos, y no por lo que tenemos. Así debería ser. De cualquier modo, alegría y felicidades para ustedes, lectores.