martes, 21 de noviembre de 2017

Elsa López, el paisaje y la memoria



Elsa López recita sus poemas con una voz acariciante, dulce y sutil, que emociona. Una poeta con experiencia y pulcritud que bascula entre el paisaje y la memoria, la reivindicación social. Nacida en Guinea Ecuatorial, su infancia en la isla de La Palma, su vida profesional entre Madrid y las islas. Tiene un refugio en El Tablado, Garafía, precioso lugar fuera del mundo, en cuya cocina escribe poemas con música clásica de fondo. El tiempo allí se mide de otra manera; cuando se levanta mira, abajo, el pequeño caserío, las luces de los pocos que van quedando. Opina que es admirable lo que ha hecho Mauro Castro, uniendo a gente que se fue de Franceses y que regresan una vez al año. Gente que añora todo eso, los nietos vuelven, recuperan los terrenos. Ama la soledad, aunque en Madrid se acostumbró a escribir en un bar con ruido. Emilio Barrionuevo, prodigioso fotógrafo, ha retratado su mirada atenta, su bondad innata, su capacidad de trabajo. Lo dice así: Cuando oyes un poema mío puedes pensar que está recién escrito pero no es así, yo corrijo una barbaridad. Los escritores jóvenes tienen mucha prisa, con los pintores no pasa tanto, quizá la pintura te obliga a otro tipo de concentración. Me pregunto si es que ahora vivimos otro tiempo, si es que ha habido un corte intelectual. Hago esfuerzo por entender a los poetas jóvenes. Ahora hay muchos más escritores, pero los lectores no han crecido y la mayor parte de los autores jóvenes no leen, no creen que haya esa necesidad. Pero hay que aprender a conseguir el ritmo. Le pregunto si su poesía es para ser leída o para ser oída, y estima que primero hay que leerla. Claro que hay mucha discusión, vemos un juglar como Juan Carlos Mestre, que utiliza técnicas antiguas para hacer llegar su obra. José Hierro y Olvido García Valdés son ejemplos de saber leer bien. Pero uno cuando recita no se oye.

Cada noche lee poesía y hace un crucigrama. Prefiere leer poesía y ensayo. “No sé si estoy dentro de la poesía de la experiencia, José Hierro decía que es difícil encasillarme”. Hierro pensaba que la poesía de Elsa dice más por lo que calla que por lo que dice, debe ser por su capacidad de sugerencia, la sutileza. Los títulos de mis libros son referencias de mi vida, pero es difícil saber si soy poeta de la experiencia, o de la emoción o de la memoria. Con Ediciones La Palma, Elsa puso su dinero para que publicasen autores de una isla ultraperiférica. A pesar de su valía, muchos autores ven rechazada su obra una y otra vez por editoriales y concursos. Yo creo que la autoedición no es tan mala, muchas veces con ella se salvan libros. También en lo que publican las editoriales hay mucha basura. Los concursos y las editoriales cometen errores garrafales, los jurados son caprichosos. Con respecto al papel de la mujer en las letras canarias, es lamentable la escasa presencia; ahora hay una lista infinita de mujeres pero las mujeres no nos podemos imponer como autoridad a la fuerza. Hay que visibilizar a muchas mujeres, pero no debemos pisar el pensamiento de los hombres. Yo valoro la calidad, sea de mujeres o de hombres, pero no admito la paridad impuesta, por ley de la paridad estamos dando voz a mujeres que no lo merecen. Claro que tampoco admito los manuales y antologías de literatura que solo incluyen a hombres, pero tampoco admito lo contrario. La calidad ha de ser lo primero.

¿Hacia dónde va la literatura? Elsa opina que está perpleja porque se ha envejecido, no ve que hay otra oleada distinta. Ahí tienes una Irene X, muchachas y muchachos que están haciendo una poesía de la calle, de carretera. Son poetas actuales, que a lo mejor escriben como si estuvieran rapeando. Quizá de ahí pasen a leer a Ángel González, Claudio Rodríguez, José Hierro, etcétera. La gente joven vive de impactos, todo es muy rápido. Hay que entender que no hay que forzar a leer el Quijote a muchachos de 14 años, que lean algo que les dé más vida. Hay poetas jóvenes como Irene X que llega muy bien a su generación. ¿Cómo puedes despreciar a verseadores como Yapci Bienes, capaz de improvisar a partir de una palabra? Además, aquí en La Palma te encuentras mucha gente de campo que con sus versos espontáneos te cuentan algo, un incendio, el volcán, una inundación. Hay que defender la poesía popular y también hay que defender la poesía urbana de la nueva generación. Es la propia evolución de la mujer en España, que tras el franquismo la mujer se quitó cosas de encima. Que por ejemplo podamos hablar de sexo con toda normalidad, que si un pintor pinta desnudos de mujer también pueda una mujer pintar un pene. Me pongo a pensar en mi pasado y veo todo lo que hemos ganado. Claro que el progreso nos sigue pareciendo lento, porque no hemos llegado donde queremos llegar.

Lo que es difícil no es introducirse en un mundo de hombres, sino erradicar el machismo, una educación que les dieron a los chicos y que todavía me asombra cuando veo a uno de mis hijos sentado mientras su mujer se levanta para poner la mesa. Llegó por una esquina de las enredaderas. / Con los pasos muy lentos subió los escalones / y se quedó mirando tu libro y mis geranios / y aquellos macetones con las flores de mundo salpicándome el alma / igual que las estrellas salpican por las noches el cielo tan azul. / Era un gato con la mirada triste y el gesto indiferente… La poesía de Elsa entra así, suave, a veces sin aparente trascendencia. Pero te conmueve, te golpea el alma. Es un íntimo aleteo que no te deja indiferente. He aquí otro fragmento, doméstico, inmenso: Tengo miedo al saber / que la higuera se va volviendo grana, / y al viejo nisperero le han crecido los gajos / hasta alcanzar la casa. / Hoy quiero regresar. / Cuando febrero se acerca, ya sin frío, / para recobrar aquel remolino de almendras / y tuneras… Elsa es muchas cosas a la vez. Y ahí radica su grandeza, la admiración de la gente que la quiere en la isla que ha hecho suya, y fuera de ella. Emilio Barrionuevo, ese gran artista, le ha hecho una fotografía que ella estima mucho.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Sergio Ramírez (Nicaragua), Premio Cervantes


El escritor nicaragüense Sergio Ramírez (1942) es el nuevo Premio Cervantes, sucediendo a Eduardo Mendoza, quien lo ganó en 1943. Novelista, ensayista, autor total, participó con Daniel Ortega en la Revolución Sandinista, y llegó a ser vicepresidente de su país. Pero luego criticó la deriva autoritaria y excluyente del movimiento, con lo cual fue muy combatido en los medios de comunicación de su país.

 

lunes, 13 de noviembre de 2017

"Cuentos traviesos" y "Cuentos gozosos", el 23, en Telde

Tras la multitudinaria presentación en el Club La Provincia, el próximo jueves 23, a las 8 de la tarde, llevaremos nuestros libros a la Casa Museo León y Castillo de Telde. Son: Cuentos gozosos, de Rosario Valcárcel, y Cuentos traviesos, de León Barreto, que se editan en un solo volumen con dos portadas.

Cuentos gozosos transmiten el placer y el sufrimiento, la carnalidad, la dificultad de las relaciones humanas, los momentos de felicidad, el paso del tiempo, la búsqueda de objetivos. Fue docente, y su nacimiento junto a Las Canteras influyó en La Peña de la Vieja y otros relatos, homenaje al mar de la infancia. Su trilogía constituida por Del amor y las pasiones, El séptimo cielo y Sexo, corazón y vida habla de la complejidad y el disfrute del amor, el deseo, la fugacidad de la vida. Su novela Moby Dick en Las Canteras Beach cuenta el rodaje de Moby Dick en Gran Canaria.  Sus dos poemarios: Las máscaras de Afrodita e Himno a la vida plasman un erotismo elegante y sutil. Ha participado representando a Canarias en un libro colectivo para la Plataforma de Organizaciones de Infancia. Ha ganado premios de poesía y está traducida al francés, al alemán y al rumano. Hace presentaciones y críticas de arte, mantiene su blog El séptimo cielo, escribe prólogos y participa en periódicos.  (Portada de Luz Sosa sobre un cuadro de Chagall)  Cuentos traviesos lleva portada de la checa Katerina Espevakova, los dos son de Mercurio Editorial)

Cuentos traviesos, de León Barreto, forman una propuesta reflexiva y amena sobre las contradicciones del mundo actual: las nuevas tecnologías, la violencia de género, historias de amor y desamor, historias humorístias, la memoria rural, la soledad urbana. Son secuencias narrativas breves y minificciones en homenaje a los grandes maestros de la narrativa breve: Chejov, Maupassant, Carver, Borges y Julio Cortázar. Autor de novelas, ensayos, relatos, cuentos para niños, novela negra y poesía, el autor recibió en 1999 el Premio del Círculo Cultural de Telde por su promoción de la cultura canaria. Fue subdirector de La Provincia, director del Club Prensa Canaria y Jefe de Prensa del Cabildo de Gran Canaria. También fue cofundador y presidente de la Asociación Canaria de Escritores.
 

lunes, 6 de noviembre de 2017

Jorge Liria, editor vocacional


Ahora en las islas hay docenas, cientos de nuevos escritores que salen de los talleres literarios. La escritura se ha democratizado, hay mucha gente ilusionada con publicar su primer libro. Una salida frecuente es la autoedición, y hay unas pocas editoriales, mayoritariamente radicadas en Tenerife, quizá por aquello de que allí residen las consejerías con competencia en Educación y Cultura que antes repartían sustanciosas subvenciones. También hay quien publica en Facebook, hay quien difunde su obra en las redes sociales, tal vez las consideramos infalibles. Asimismo, la gente vive entregada al guasapeo, el vocabulario se reduce y la realidad se hace rápida, efímera, circunstancial. Las emociones son superficiales, puedes tener 5000 amigos pero si te cae un cáncer o te divorcias y necesitas el apoyo de alguien, pocos te van a echar una mano. Es la nueva volatilidad de las relaciones humanas.

En Gran Canaria solo hay dos editores profesionales: Plácido Checa, de Cam-PDS y Jorge Liria, licenciado en Geografía e Historia, trabajador del periodismo largo tiempo, no solo editor vocacional sino también autor de libros. Jorge es aparentemente tranquilo pero en realidad es apasionado y temperamental, un currante enamorado de su oficio. La editorial Anroart, que fundó con sus hermanos, se ha quedado con Jorge como único soporte. El es portadista, maquetador, corrector y capaz de sacar libros con buena estética. Todo lo hace él. Además crea: ha escrito ocho libros sobre historia y geografía, ha sido coautor en otros títulos y ha trabajado sobre historia en revistas y periódicos. Con sus hermanos, invirtiendo el importe de una herencia, en octubre de 2004 funda Anroart Ediciones, que después de seis años ha sido la primera editorial canaria con presencia comercial en librerías de Madrid y algunas ciudades de la Península. La denominación Anroart es un homenaje a su madre, una síntesis del nombre y los apellidos de su madre. Ha publicado más de mil títulos con cuatro sellos: Anroart, Beginbook, Mercurio y Words for World. En tiempos de crisis ha salido adelante; no se queja, actúa. Por eso ha dado a conocer a escritores que empezaban con garra, como Santiago Gil y Alexis Ravelo, talentos indudables. Asimismo ha estimulado una avanzadilla femenina: Dolores Campos-Herrero, Ángeles Jurado, Rosario Valcárcel, Dunia Sánchez Padrón y otras.

Mi contacto con Jorge surge cuando Rosario Valcárcel y yo vivíamos lejos. Tenía un libro de cuentos entre manos, y dudaba. Era ¡Mamá, yo quiero un piercing!, que salió en 2005, en él figuran cuentos que me siguen gustando. Los escritores atravesamos baches emocionales, etapas de sequía, crisis de las que no puedes salir sino escribiendo y publicando. A mí me sucede eso: mientras no se publica el libro que considero terminado, no puedo ponerme a escribir de nuevo. Necesito que ya hecho salga a la calle, camine por sí solo. Jorge recibió mi proyecto y, sobre la marcha, lo autorizó. Pensé que era una señal de renovación publicar en aquella joven empresa de la que ya me habían hablado amigos, entre ellos José Manuel Balbuena, que ya había editado. Desde entonces, con alguna intermitencia, soy de Jorge Liria.

Su labor tiene mucho atrevimiento. A la gente le parece excesivo pagar 10, 15 o 20 euros por un libro, pero la gente no renuncia a tomarse unas cervezas. Han sido dinamitadas las humanidades de la educación, mínimas las campañas de divulgación de la lectura, falseadas las estadísticas sobre lectura del gobierno regional. Excluidos los libros de autores canarios de las grandes superficies, carente esta tierra de una crítica literaria y artística profesional, con libros de Tenerife que apenas llegan a Gran Canaria y viceversa, minimizadas las publicaciones de las islas, ciertamente con escasa calidad buena parte de ellas, abundante la opinión de escritores canarios que dicen no leer los libros de sus colegas, cerradas muchas librerías tradicionales, sin dinero las bibliotecas para hacer compras, tirados a la basura libros de esas bibliotecas, con instituciones que defienden malamente su patrimonio, de antemano Jorge parece condenado al fracaso, pero tiene visión del futuro y estimula a su gente. Rosario Valcárcel y yo le debemos el hecho de animarnos a tener blogs, en cierto modo suponen vencer el espacio de la isla, que te puedan leer en sitios lejanos.

En una entrevista de Mayte Martín en www.dragaria.es explicaba que actuó al ver que en otras islas sí había editoriales, pero no en Gran Canaria. Cabildos, ayuntamientos y gobierno regional sacaban libros que morían en los sótanos. Entonces dejó el periódico y se encontró una avalancha de gente que quería publicar. No puede haber una comunidad libre y madura si es incapaz de fabricar libros, eso piensa. Mi idea fue utilizar la distribución convencional, tener las mismas estrategias, usar los medios de comunicación. La crisis económica ha sido un varapalo para la cultura, pero ha fomentado la creatividad. Lo que publicamos es una mínima parte de lo que nos llega. No me preocupa el libro electrónico, afirma tajantemente, es de los que creen que el libro en papel va a sobrevivir siempre. Para mí, el artista tiene que inventarse algo diferente, no ha de repetir lo de otros; debe descubrir universos y necesita leer muchísimo. La insularidad es un hándicap para muchas cosas, para la sociedad y los autores. Hay bastantes mujeres que escriben, lo tienen peor que los hombres porque la escritura significa restar horas a la familia. Ellas tienen muchas responsabilidades; hay pocas en narrativa, en poesía aparece gente que él denomina cantarines.

Cree que la autopublicación daña la calidad. En Canarias se lee muy poco, la gente no lee ni las revistas en las consultas médicas. No ves a los nuestros con libros en las piscinas, están con sus móviles mandando mensajes, son los extranjeros quienes compran sus periódicos en papel y leen libros. Aquí muchos andan colgados a las redes y la telebasura; si en una casa no hay libros, no hay lectores. Jorge vive ahora en los aviones de Madrid. Su mujer trabaja allá, y se sube a un avión como el que coge una guagua de Vegueta a La Isleta. En tres horas te pones, mientras que si vivieras en Alicante o Córdoba o Huelva tienes que echar horas de autopista, atascos y cansancio. Lo que tenemos que hacer es quejarnos menos, concluye. Se ha subido a un tren que va por caminos escarpados pero está contento. Y, como autor que ha publicado en distintas editoriales en distintos momentos, aquí y fuera, sé que Jorge es un luchador.  

viernes, 3 de noviembre de 2017

Roma, de cine

Roma, la ciudad que ha muerto y renacido tantas veces, es –junto a Nueva York y París– uno de los escenarios preferidos por el cine. Para nuestra cultura resulta cercana, pues los italianos, esos primos hermanos nuestros, gesticulan, hablan alto, se apasionan o se decepcionan con la misma prisa que lo hacemos por aquí, les gusta el fútbol, entienden la vida como un espectáculo. Este es un espacio de rituales que se construye sobre las capas del pasado, no en vano el Papa es el heredero de los antiguos emperadores, gracias a la Iglesia Católica ha vuelto a ser ciudad imperial, los papas son monarcas de ámbito universal y el Vaticano resplandece en sus tronos. Y ahora hay un latinoamericano que conecta con las masas, vive en una modesta residencia sin utilizar los salones del palacio, inevitable que la gente piense que la curia le impide ir más allá en su afán de renovación.
Con gran equipaje monumental se alza como un escenario decadente, cercano y sentimental, que ha dado pie a obras maestras. No es un decorado sino que personifica la provocación, la rebeldía y también la estética, todo agitado en un cóctel genial. Podemos citar solo unas cuantas: La gran belleza, de Sorrentino, en 2013; Gente de Roma, de Scola, 2005; Una jornada particular, también de Scola, 1977, nada menos que con Sophia Loren y Mastroianni; Mamma Roma, 1962, de Pasolini, con Ana Magnani; Roma, de Fellini, 1972; Vacaciones en Roma, de W. Wyler, 1953; Ladrón de bicicletas, de Vittorio de Sica, 1948; Roma, ciudad abierta, de Rosellini, 1945 y, por supuesto, La dolce vita, también de Fellini, de 1960, prohibida por el Vaticano y el franquismo y que solo se estrenó en España en 1980, considerada una de las mejores películas de la historia. Imborrable la secuencia de la fuente de Trevi con Mastroianni y la sueca Anita Ekberg, aquella sensual provocación. En las películas a ella dedicadas caben desde un desfile de moda eclesiástica a la obsesiva recreación de los prostíbulos, desde la pobreza y la escasez tras la II Guerra Mundial a la belleza de sus fuentes, desde el fascismo de Mussolini al apogeo de la Democracia Cristiana y el Partido Comunista, desde el lirismo a la sátira, la farsa y el humor negro, de la nostalgia a lo truculento sin solución de continuidad, desde la pobreza de los barrios marginales a sus arterias comerciales, la elegancia de su moda y su diseño, la potencia de su industria automovilística y la constatación de que la Mafia debe continuar existiendo por debajo. La ciudad se mira en el Tíber con una sonrisa corrosiva, una mirada cruel, pues los romanos se ríen de sus miserias. El país tiene una economía productiva, la destrucción de empleo en la crisis fue ridícula si la comparamos con España. Y la capital es, como siempre, esa ciudad amigable construida sobre dos mil quinientos años de historia. A ella siempre hay que volver porque con sus basílicas, sus obeliscos de Egipto y sus cúpulas, sus bosques de columnas y sus estatuas, sus Siete Colinas y sus iglesias, muestra una decadencia esplendorosa. Con esa capacidad de burla que tienen los italianos para afrontar las adversidades, el sentimiento del bufón. La Roma del arrepentimiento y la carnalidad lasciva, las Vírgenes y los sátiros, los Cristos, los Bautistas, las Venus. La Roma de los museos y la Roma pícara de la calle.
Para la audiencia papal al mediodía de los domingos es convocada la multitud en la plaza de San Pedro, paraguas bajo la llovizna. La megafonía es potente, nítida, se luce la marca japonesa que la instaló. La plaza se convierte en una fiesta, con niños de colegios de la lejana Sicilia que han venido de peregrinación con sus profesores, al aire multitud de banderas argentinas, polacas, españolas. Este papa ha ganado mucho respecto a su predecesor alemán, tan distante, sin carisma. Cuestión del carácter germánico frente a la llaneza argentina, la comunicación frente al hermetismo. Así nos lo explicó la guía que nos llevaba a las catacumbas Domitila, galerías excavadas en toba tan húmeda que parece a punto de desplomarse.  El espectáculo funciona, no en vano impresiona la basílica de San Pedro, la enormidad de los Museos, la magistral Piedad de Miguel Ángel.
Roma es burguesa y proletaria, vital, hedonista, contradictoria. Roma es una puta vieja con esos enormes pechos que tanto fotografiaba Fellini, Roma es la rebeldía de Pasolini, Roma es el asesinato de Aldo Moro, Roma es la frivolidad de las fiestas en los viejos palacetes, Roma es la grandeza de Santa María la Mayor y la multiplicación de las iglesias, las piedras venerables del Coliseo, las termas, los acueductos, las murallas que de poco sirvieron cuando llegaron los bárbaros. De noche tú esperas que se presente refulgente y sin embargo la iluminación de sus fuentes y sus monumentos es débil, como si quisiera contribuir al misterio de las ruinas y la muerte. Románica, renacentista y sobre todo barroca, ya no tiene el esplendor de la Via Veneto de La dolce vita pero sí conserva la clase de los que tuvieron mucho y todavía pueden sacar al balcón las joyas de la familia, algo parecido a lo que sucede en Venecia. Así que esta ciudad en penumbra  –apenas vimos algo de botellón juvenil en el Trastevere, justo delante de la iglesia de Santa María- brilla a pesar del color tierra con el que están pintadas las viviendas populares.

El taxista que nos conducía nos preguntó de dónde éramos. De España, más concretamente de Canarias, le dijimos. Ah, Canarias: Fuerteventura es maravillosa. Cada año vamos una semana mis cuñados y mi familia, tomamos un coche de alquiler por poco dinero, comemos, bebemos y adoramos sus playas. Nos encanta, repite. No es extraño porque en Fuerteventura hay una colonia italiana, en Corralejo británicos e italianos son mayoría, han fundado negocios, pagan menos impuestos, no compran ropa de invierno, no necesitan calefacción. En Italia la izquierda se ha hundido porque las condiciones ya no son las mismas. Lo sorprendente es que, con su crisis permanente, sigue funcionando. Tampoco Berlusconi fue un dechado de democracia, y a pesar de sus pecados ganó más de una vez con mayoría absoluta; el país vive una permanente crisis política, hay denuncias de corrupción, pero no importa. Y esta ciudad en otoño se refresca y casi entra en cuaresma, preparando el estallido de las multitudes del verano. Ci vediamo presto. Hasta pronto.
(Ilustración de La dolce vita)

jueves, 2 de noviembre de 2017

"No habrá otra guerra civil, ni siquiera con el cataclismo de Cataluña" (De El Mundo)


El investigador Enrique Moradiellos, Premio Nacional de Historia por Historia mínima de la Guerra Civil española (Turner), ha asegurado este jueves 2 de noviembre que no ve posible que en España haya otra Guerra Civil a día de hoy "ni siquiera con el cataclismo de Cataluña".
"Creo que la cuota de sangre derramada hace años nos vacunó contra los extremismos. La cultura política española es muy pacifista, somos uno de los países más reacios para aplicar la violencia porque hemos aprendido que, cuando se abren las espitas de la violencia, lo que sale es algo tremendo", ha señalado en una entrevista con Europa Press el historiador.
Para Moradiellos, lo que se vive hoy en día con el "cisma" en Cataluña tiene "síntomas preocupantes de fractura de la convivencia", si bien entiende que la reacción tanto por parte de los poderes políticos como de la sociedad ha sido la correcta. "Esto no se trata de que haya una Cataluña toda independentista contra unos explotadores, también ha habido fractura dentro de ese territorio", ha recordado.
"Pero estoy bastante tranquilo porque en vez de un sentimiento xenófobo hacia lo catalán, la sociedad se ha dado cuenta de que es una desgracia que haya una situación así", ha aseverado, tras apostar por "dar la palabra" a la sociedad catalana. "Hay que votar con garantías, con todos los criterios de elección democrática libre", ha defendido.

martes, 31 de octubre de 2017

La luz del Time (cuento de difuntos)


Cuando yo era chico me aterrorizaba la luz que subía y bajaba velozmente por el Time. El Time es un farallón, una pared que cierra el valle al oeste de la isla de La Palma, este vocablo bereber significa lugar elevado, cordillera. La carretera que lo escala repta penosamente desde el fondo del barranco de Las Angustias hasta seiscientos metros de altitud. El panorama desde aquel mirador es lindo y despejado, las montañas violetas coronadas de pinos, los cráteres de viejos volcanes y allá abajo una buena franja del litoral, los acantilados y las playas, las plataneras y los invernaderos, las casas de media isla.
Desde donde vivíamos -en la calle Cabo, en la parte alta de Los Llanos de Aridane- observaba aquella luminaria misteriosa y se me ponían los pelos de punta cuando mi padre explicaba que la luz era parte de una leyenda. Una historia similar a la que existe en otras partes, por ejemplo la luz de Mafasca en Fuerteventura.
Mi abuela Antonia me confesaba con toda naturalidad tener conversaciones cuando de noche salía al patio a beber agua de la talla y se le aparecía su hijo Gregorio que había caído en la guerra civil, allá en el frente del Ebro. Le daba buenos consejos, le decía que se cuidara del frío en esos montes pelados, que buscara una mujer limpia y hacendosa; él aceptaba cuanto le decía, procuraría satisfacerla. “Guárdame la guitarra” –le decía Gregorio. “Ahí está, sobre el velador. Nadie la toca desde que te fuiste” –afirmaba, para que se fuese tranquilo. También me contaba que antes de casarse había asistido a reuniones de brujas que bailaban a medianoche en Tenerra mientras tocaban acordeón y violín, aseguraba que en efecto la luz del Time era muy antigua y no era ilusión sino tan verdadera como la luz del sol. Ante mi insistencia incluso me enseñó unos versos algo torpes que ella había garrapateado en un papel de estraza con letra temblorosa por el mal de Parkinson, y que lamento no haber conservado aunque creo que decían aproximadamente así:

Por el Time hay un candil
que se mueve muy deprisa,
cada noche lo ven mil

desde el barranco a la cima.

 Algunas almas benditas
se buscan entre la brisa,

hacen señas desde lejos
para que seamos buenos

y sepamos advertir
la senda del porvenir.

Barro somos, humo fuimos,
y hacia él nos marchamos

siempre avante caminamos.
Si la vida es ilusión

siempre ten buen corazón
pues la muerte traicionera

nunca avisa, puñetera.
Mi tierra es una isla con poetas espontáneos, la gente tiene facilidad para componer décimas y por las fiestas se producen desafíos entre los verseadores. Algunos se acompañan sólo de su voz en las réplicas, aunque también los hay que ponen como fondo instrumentos de cuerda y acordeón. Este verso rápido fue criado en Cuba y traído por quienes emigraban.
Una noche sin luna un padre y un hijo intentaban regresar desde Los Llanos a Tijarafe. En aquellos tiempos no existían comunicaciones, tan sólo veredas y caminos impracticables, atajos por donde pasaban las cabras. No había ni siquiera carretera de tierra para llegar a aquella comarca, donde la agricultura era de secano y los campos se morían de sed porque nadie había abierto todavía las primeras galerías.

La noche oscura les creaba más dificultades de las previstas cuando divisaron una cruz que debía recordar a algún difunto. El padre tuvo una idea: desmembró las maderas, las transformó en una tea con la que lograron subir la empinada travesía. Pero no fue en vano. Al poco tiempo en sus faenas agrícolas el adulto cayó por un precipicio y perdió la vida. Y desde entonces su alma busca reposo subiendo y bajando velozmente, sin cansarse. Por eso quien lo contempla debe persignarse y rezar un padrenuestro.

Cuando fui mayor pensé que el fenómeno podría tener distintas explicaciones lógicas. Los fuegos fatuos existen, se producen por cadáveres en descomposición. O porque una cabra o un perro se despeñaron y en el proceso de putrefacción se originaban esos destellos, gases que el viento traía y llevaba de acá para acá con mucha rapidez. Fuera como fuese, lo cierto es que el hacho del Time quedó sujeto en la memoria de una isla rural y atrasada. Cuando llegó la televisión, nadie volvió a verlo. Como si los misterios antiguos ya no desearan revelarse nunca más.  
(Incluido en el libro Cuentos traviesos, de próxima publicación)

lunes, 30 de octubre de 2017

¡Que lo arreglen los políticos!

A la gente se le oye decir esta sencilla frase: ¡que lo arreglen los políticos!. La política es el arte de lo posible, pero entre nosotros tiene mala prensa, por algo será. La de Cataluña siempre fue una burguesía reivindicativa y pactista, sobre todo pactista y guiada por el seny, el famoso sentido común. Ahora esa burguesía financiera e industrial se lleva sus empresas de allí, pero el fracaso de las negociaciones, la constatación de que ni siquiera hay negociaciones, viene a poner en primer plano la sensación de que nuestros políticos, de un lado y de otro, están empeñados en fracasar. Y de este modo nos viene un pálpito de nostalgia si pensamos en la talla humana y en la eficiencia de personajes de nuestra historia reciente como Adolfo Suárez, Tarradellas, Felipe González, Carrillo e incluso Manuel Fraga, todos los cuales supieron encauzar los acontecimientos para darnos una transición respetable, con una Constitución capaz de orientar nuestra convivencia durante cuatro décadas, un periodo de indudable progreso socioeconómico.
Una reciente encuesta en El País preguntaba: si fuera posible ¿A quién preferiría como presidente del gobierno en estos momentos? La respuesta arrojó el triunfo de Suárez con un 35%, seguido por Felipe González con el 17%, Zapatero con un 13%, Rajoy con un 10% y Aznar con un 8%. La preferencia por Suárez, figura clave del consenso, el cambio político y generacional, es resultado de considerar imperativo que España disponga un proyecto ilusionante. En el otro lado de la balanza vemos la actitud antisistema de Podemos, sus  confluencias, ese populismo desintegrador de los independentistas. Y sobre todo por parte de la CUP, movimiento anticapitalista heredero del espíritu anarquista que caló en Barcelona en varias fases del siglo XX. Podrá haber nuevas elecciones en Cataluña pero, dado que el sistema electoral está diseñado para que se beneficien los partidos nacionalistas, exactamente igual que sucede en Canarias con CC, es muy probable que se repita la situación actual: los partidarios de la independencia contarán con menos votos que el bloque constitucionalista pero esa inferioridad de votos les otorgará más diputados en la Generalitat. Tal como ha venido sucediendo siempre, ahora con mayor virulencia. Es decir que está servida la brecha social, gana la confusión.
Los españoles no son de izquierdas ni de derechas, sino que son de centro. Tras los traumas de la guerra civil y del terrorismo de ETA, preferimos opciones que no impliquen ruptura sino salidas reformistas. A pesar del relativo auge de Podemos, alimentado por la alarmante corrupción, el voto de centro-derecha y el de centro-izquierda siguen siendo mayoritarios. Y el buen recuerdo que dejó Adolfo Suárez va asociado con los importantes cambios que emprendió aquel partido de UCD, que dieron forma posteriormente a la reforma fiscal, la ley del divorcio, la ley del aborto, el encauzamiento de las autonomías. Y, por supuesto, a la Constitución de 1978, que, con todos sus fallos y sus lagunas, ha sido y continúa siendo el mejor instrumento de nuestra historia política.
La calle vivía la violencia de ETA, las demandas de los sindicatos y el miedo al golpe militar, el 23 F, y ahora la población añora el espíritu conciliador y, sobre todo, el proyecto generoso de finales de los 70 y comienzos de los 80.  Suárez certifica el cambio de régimen de una dictadura a una democracia occidental, con una monarquía alejada del poder directo, una monarquía parlamentaria semejante al modelo británico, con la legalización del Partido Comunista que parecía difícilmente digerible por parte de los militares, con la llegada de Tarradellas al Gobierno de la Generalitat y también con su contribución a abortar el 23 F. Suárez fue destruido por los propios barones de UCD, aquello del viejo cainismo hispano, pero al cabo de los años, mientras el ex presidente perdía la memoria por su alzhéimer, se incrementaba su valor moral.
Se prevé que habrá elecciones en Cataluña en los próximos seis meses. El problema es que el electorado sigue profundamente dividido, una mitad es independentista y otra mitad es constitucionalista. ¿Cómo reparar el problema si vuelve a resultar que las formaciones independentistas obtienen la mayoría absoluta, aunque sea por los pelos?  Después de atravesar semanas terribles entre el precipicio de la declaración unilateral de independencia y el hachazo del artículo 155, el independentismo no baja en porcentaje. Hay un estancamiento del voto, resultando lo que llamaríamos empate técnico. Justo antes de conocerse la poda que Rajoy pretende infligir a la autonomía catalana, la balanza que sostiene a un lado a los partidarios de la ruptura y al otro costado a los detractores de la secesión continúa mostrando una igualdad escalofriante. La mayoría absoluta independentista estaría en una horquilla de 70 a 73 escaños (ahora es de 72), pero en votos apenas sumarían una décima más que en las elecciones del año 2015: del 47,8% al 47,9%.
Suárez impulsó acuerdos. Su gran obra fueron los pactos de la Moncloa, 1977, entre los partidos políticos y los sindicatos, para la estabilidad del proceso político y económico. La transición sigue siendo un lugar común para señalar que es posible el buen gobierno. Después Zapatero fue el peor presidente con su pésima visión de la crisis, y Aznar tuvo dos fases: su primer mandato, con buen resultado para la economía, y el segundo, un calvario. Imperdonable su eje con Bush y Blair para meternos en la guerra de Irak, también hizo mal la gestión de los atentados del 11-M. Por esa época, mientras en las escuelas, institutos y universidades crecía el odio a España, el “honorable” Pujol y su familia ya llevaban mochilas cargadas de billetes hacia Andorra.

Con Rajoy han crecido nuevos desertores de España, y por desgracia después de Tarradellas llegaron políticos desalmados.  ¿Cómo se va a imponer el artículo 155 si el Estado ya no tiene funcionarios en Cataluña, acaso se va a mantener una larga ocupación del territorio?  El diario francés Le Monde  arremete contra la gestión de Puigdemont y contra la línea propagandística del canal público TV3. Los independentistas viven en una burbuja, venden ilusión; prefieren la política de lo peor. España atraviesa una tragedia que golpeará su economía; el jefe del Ejecutivo catalán se ha colocado fuera de la ley y ha asumido un cara a cara con Madrid que puede derivar en violencia. Sabe que una administración directa de Catalunya por parte de Madrid unirá a los secesionistas. Le Monde se pregunta también si Rajoy está a la altura.
(Ilustración: Duelo a garrotazos, de Goya)

martes, 24 de octubre de 2017

Einstein y la fórmula de la felicidad

"La calma y una vida modesta trae más felicidad que la persecución del éxito combinado con agitación constante", fue una recomendación vital del genio poco después de recibir el Nobel, y que dejó escrita en un papel que ahora vale miles de dólares, pues será subastado. No tenía dinero para dar una propina a quien le atendía en su hotel de Tokio, noviembre de 1922, y le dijo: guárdelo, que dentro de unos años valdrá mucho. Así ha sucedido. 

martes, 17 de octubre de 2017

El calor de Sevilla (cuento, violencia conyugal)


Por tantas cosas pendientes, eligió cuidadosamente el día y la hora. El treinta y uno, a las siete.

Siempre de buen humor, a punto para cumplimentar las órdenes. Pues el secreto está en cultivar los pensamientos positivos. Lo fundamental consiste en retrasar los días críticos, y cuando estos llegan continuar con nuestra vida cotidiana, procurando eludir las situaciones de confusión. Relajarse al máximo para el trabajo, ser energético y eficiente.
A media mañana preparó la limusina para dirigirse al aeropuerto. Tras una limpieza a fondo con la aspiradora repasó los cromados y conectó la cafetera. Mucho ambientador por los rincones: no consentiría ni el más mínimo rastro de nicotina, quién sabe si podría ser motivo de despido.

Casualmente, le encantaba darse una vuelta por los bares desde donde contemplar el devenir del mundo, buen pescaíto, una señora carrillá, pavías, cola de toro, un serranito con gusto, salmorejo con taquitos de jamón como Dios manda y buena cerveza barata y fresquita. Esta ciudad tiene muy buenas tapas, la gente se hermana bien. Curro Romero y José Tomás en el redondel, y los que tenemos el corazón futbolero somos buena gente, viva el Betis manque pierda. Si fuera tarea más sencilla, habría sido ayudante de piloto, su gran pasión, de la misma forma que convertirse en guía turístico fue otra de sus vocaciones frustradas. Menos mal que la vida da muchas oportunidades: ahora era conductor, guardaespaldas, hombre para todo, y no le iba mal.
El vuelo de Nueva York llegaría a tiempo, pero con la conexión desde Barajas ya veremos. Ensimismado en sus pensamientos, la reconoció por la foto. Vaya titi impresionante, una yanki de pura sangre, no le faltan sino el sombrero y camiseta con la banderita. La sobrina de la mujer del jefe se propone estudiar un año de español, pronto se hará cargo de supervisar Latinoamérica. No puedo escurrir el bulto, así que la llevaré a su hotel, le mostraré el barrio de Santa Cruz y andaré al quite en los primeros momentos. Typical spanish y olé. Ha venido con días de sobra para disfrutar, dice el jefe que es de hierro, ni le afecta el cambio horario y se pondrá protector de bebé para el sol. Esta misma noche la acompañas a cenar pescaditos fritos, una mariscada, paella, jamón patanegra, lo que se le apetezca. Y si quiere marcha, derechito al tablao. Quien no ha visto Sevilla no ha visto maravilla. Tú aguanta mientras ella te siga el hilo, espero que me dejes a buena altura, eh.

Ya se había fijado en su figura de gimnasio y muy buen color de piel. Claro que ante gente importante se necesita precaución; el patrono sabe que me controlo más que los otros, no es raro que me encargue más cometidos y así nos pudimos comprar el adosado con su trocito de césped y su barbacoa. Soy legal, está claro; cuando trabajo ni pruebo el alcohol. En un primer momento tampoco ella ha querido las copitas de jerez, se conformó con olerlo, tal vez sea por el aire caliente de estos días, es lo malo de este clima, el verano siempre arde. Vaya suerte que tienes, condenao –me soltó Crispi, el nuevo camarero de Sanlúcar. Cuidadito chiquillo, somos gente de ley -le corregí. Y eso que le he dejado buenas propinas, pero abunda la chusma sin categoría, les das la mano y se cogen hasta el codo. Me cabrea tanto mal profesional que anda por ahí, si todo quisque se aplicara más a su trabajo, si cada uno currase a conciencia en su parcela, el país sería otra cosa. Mi padre, que fue guardia civil, me lo repetía muchas veces: es increíble pero cierto, España ha salido adelante con cuatro profesionales y cuatrocientos mil chapuceros. Y cuatro millones de políticos, y cuarenta millones de ladrones, añadía yo sin dudarlo. Debería estar relajado, no sé qué me sucede esta noche, apenas logro disfrutar el momento. Esta miss resulta oro de ley, mi inglés es de garrafa pero ella chapurrea nuestra lengua con mucha gracia.
Después de poner tanto empeño en sus acciones, estaba cometiendo un error de bulto. Como buen perfeccionista cuidaba al máximo los detalles, todo había sido bien urdido. Así pues utilizó desinfectante con olor a pino, pasó la fregona con lejía y no se olvidó de arrancar la línea de teléfono. Ella aún estaba como una marmota, la medicación se adueñaba de su ánimo y le costaba mucho ponerse en pie. Se pasaba el día haciéndole descafeinados para espabilarla sin mucho daño a su delicado organismo. Siempre le llevaba el zumo recién exprimido, acompañado naturalmente de su platito con tostadas, su margarina vegetal y su sacarina. Más tarde le servía otro café, y como nunca lo había tomado caliente se lo enfriaba con un chorrito de agua de la botella de la nevera. No esperaba excesiva dificultad; sin embargo, forcejeó más de lo previsto. Lo peor fue que mostró una resistencia impensable, definitivamente era una cerda hasta el final de sus horas, imposible perdonarle el mal causado. Y menos ahora que anunciaba un proceso de separación, no lo soportó al conocer que ya se había entrevistado con la abogada feminista. Será lo mejor para todos, eso le había dicho la muy zorra sin tener en cuenta todos sus desvelos. Y agradéceme que nunca te haya denunciado por malos tratos, añadió. Eres el mayor cabrón que he conocido, pero juro que te arrepentirás. Ya concretaremos la pensión por alimentos y las visitas del niño. Y la abogada le prepararía la documentación para el uno de septiembre, porque en agosto cierran los tribunales.

Se despidió con gentileza y aparcó ante la comisaría, un guardia lanzó un silbido ante el Cadillac con sus cromados relucientes.      
-Buenas tardes ¿deseaba algo?              
-Vengo a entregarme –anunció.

 No tema, estoy dispuesto a contarlo con pelos y señales: sucedió hace exactamente dieciocho horas. No fue una decisión fácil, lloré y gemí por tantos años perdidos.  Fue mucho más sencillo con el pequeño Marcos, dormía en su cuna como un bendito, ni se enteró de lo que le estaba sucediendo. Su cuello era tan tierno como el de un pollito, pobrecillo, en el fondo me daba pena que todo acabara de esa manera, se me cayeron las lágrimas. Y, a pesar de todo, aunque me asomó una idea de arrepentimiento, con tanta rabia por dentro lo habría hecho diez veces, estrujaría sus cuellos hasta el fin del mundo.              

Ah: comuniquen a Maggie que no podré llevarla a la Giralda ni a los toros. Lo lamento de veras, es tan simpática. 

sábado, 14 de octubre de 2017

Murakami no debe ganar el Nobel (lo ganó Kazuo Ishiguro, inglés nacido en Japón)


Publicado por , en www.jotdown.es
Haruki Murakami. Foto: Wakari Masita (CC)
Haruki Murakami. Foto: Wakari Masita (CC)
Estimados académicos suecos:
Les imagino estresados, pensativos, discutiendo, deshojando margaritas: este sí, este no… Todo para elegir al próximo Premio Nobel de Literatura. Y no está en mi afán el incordiar su periodo de reflexión, pero no puedo dormir por las noches. A escasos días de que se conozca el fallo del galardón compruebo que, un año más, es Haruki Murakami el que encabeza las quinielas de los periódicos, el que arrasa en las casas de apuestas. Ahora que están ustedes deliberando permítanme la injerencia y, antes de tomar una decisión precipitada, de dejarse arrastrar por la presión social, reflexionen conmigo sobre la literatura de Murakami.
Al escritor japonés, que decidió escribir su primera novela viendo un partido de béisbol, le ha salido una obra que es como una pelota en eterna suspensión, una espiral recurrente, una tela de araña en la que, bien es cierto, se han enredado millones de lectores en todo el mundo porque, dicen, Murakami es moderno, hace literatura pop, mira a Occidente desde Oriente. Y yo me pregunto: ¿ha reinventado la narrativa japonesa escribiendo una y otra vez la misma novela?
Una voz masculina que narra en primera persona, un triángulo amoroso, un corazón roto, un amor que permanece por encima del bien y del mal y de la vida y la muerte. No es una canción de Alejandro Sanz, es lo que pasa en todos los libros de Murakami. A eso súmenle que hay un gato, porque el gato es la mascota de los hipsters, y este encima es un gato que habla. Un gato mágico. Y en todas las novelas del japonés se juega con lo mágico, con lo onírico. Hay un pozo negro imaginario en el que se hunde uno de los personajes, pero también hay una búsqueda eterna de la salvación. Una huida hacia adelante.
Murakami ha traducido al japonés a Scott Fitzgerald o Raymond Carver, y muchos dicen que esas son sus influencias. Pero es posible que le haya influido más el haber regentado un club de jazz, Peter Cat, y el haber trabajado antes en una tienda de discos, como el protagonistas de Tokio Blues, novela cuyo título original esNorwegian Wood, igual que la canción de los Beatles. El mismo grupo que sirve como banda sonora en muchas de las historias de Murakami. Y a ese son sus personajes hablan de Marx, de Nietzsche, de Los hermanos Karamázov o de Andrei Tarkovsky. Y ahí el lector occidental se siente reconfortado, reafirmado en su amplia cultura popular, sabiendo que Al sur de la frontera, al oeste del sol es un guiño a aquella canción de Nat King Cole, y se atreve a canturrear un «south of the border, down Mexico way…». Mientras, el libro avanza. Entre conversación y conversación los protagonistas follan o están cocinando. Y cada veinte o treinta páginas hay una amplia descripción de cómo van vestidos todos y cada uno de los personajes. No es de extrañar que a Murakami, que empezó a correr maratones a la edad a la que murió Jesucristo y que incluso ha escrito un libro sobre su experiencia como runner —De qué hablo cuando hablo de correr—, le salgan siempre novelas más largas que la maratón de Nueva York.
A todo lo anteriormente expuesto añádanle una buena campaña publicitaria, como presentar un libro en su Japón natal dieciocho años después de su última aparición pública, y tendrán todos los ingredientes de su filosofía, esa que difunde a golpe de «murakamada»:
—Pero, a fin de cuentas, ¿quién puede decir lo que es mejor? No te reprimas por nadie y, cuando la felicidad llame a tu puerta, aprovecha la ocasión y sé feliz. (Tokio Blues)
—¿Sabe usted cuál es el más intenso de los odios? Aquel que se siente por alguien que ves que alcanza sin el menor esfuerzo lo que tú eres incapaz de alcanzar pese a desearlo con toda tu alma. Cuando te ves obligado a chuparte el dedo viendo como otro, por su cara bonita, accede a un mundo al que no puedes acceder ni en sueños. (Crónica del pájaro que da cuerda al mundo)
—Cuando brotan esperanzas, el corazón se aprovecha y empieza a actuar por su cuenta. Y cuando las esperanzas se ven defraudadas, llega la desesperación, y la desesperación llama al desaliento. (1Q84)
Señores académicos suecos, no voy a extenderme más, porque como dice Hoshino en Kafka en la orilla: «Es una pérdida de tiempo intentar encontrarle un sentido a las cosas que no lo tienen». Pero piensen que un mundo en el que Philip Roth y/o Thomas Pynchon no han ganado el Nobel de Literatura es un mundo peor.

miércoles, 11 de octubre de 2017

50 años después ¿qué ha quedado del Che Guevara?


Eduardo Sanguinetti (Mar del Plata, Argentina)

A días de haberse cumplido el 50º Aniversario del asesinato del heroico Ernesto “Che” Guevara, se torna preciso y necesario preguntarnos ¿qué ha quedado cual sedimento de memoria de las enseñanzas de este hombre, referente ineludible del “deber ser”?… sus palabras resuenan aún en quienes sabemos que lo esencial no ha sido llevado a cabo. El Che nos dijo: “Luchamos contra la miseria, pero al mismo tiempo luchamos contra la alienación”, su visión apabullante de lo porvenir, deviene en que no pueda dejar de manifestar a modo de réplica dolorosa, que el estado de orfandad devenida en violencia en que se encuentra empantanada la humanidad es atroz, nadie está inmunizado de sufrir patologías del más diverso tipo y gravedad… incluyo, por supuesto, a los ignorantes e inútiles gobernantes que pretenden administrar el horror en que se debaten los pueblos.
Como heredero de la modernidad, fraguada en encuentros y desencuentros, pero siempre fiel a la tradición de manifestarme en verdad y libertad, indispensables para llevar a cabo una concienzuda investigación del pasado reciente, tan arbitrario y mezquino en quienes debieron en tiempo y forma, escribir sobre él… soy un contemporáneo de esta actualidad crítica y de riesgo extremo, donde pareciera que todo se ha fundido en un pantano, eliminando los principios éticos, que hacen al ser y la comunidad… impedir que quienes han estafado, robado, asesinado, violado, mentido, desde sus funciones ejecutivas, legislativas, utilicen la palabra “Justicia”, en torpes y oportunistas discursos de mesa de dinero, simulando un simulacro de gobernabilidad, que no es tal.
Somos hijos de la desolación y del fraude, de la mentira y del simulacro. Estamos legitimados en la deslegitimación por los diversos gobiernos que se han sucedido a lo largo de nuestra historia. Historia fraguada en las usinas de imperios en plena vigencia de fragmentar, destruir, descalificar, difamar y eliminar los derechos individuales, la libertad de expresión y la igualdad… el demonismo, como medio y mensaje, ha sentado reales en Argentina, en España y en cuanta nación sentó reales la tendencia neoliberal genocida… el fachismo a retornado uniformado, cantando sus vetustos himnos de discriminación, homologación del crimen y brutalidad en acto… basta ver las imágenes de las huestes de alienados marchando por las avenidas de las más diversas ciudades europeas, apuntalados por los milicos, siempre diestros en su tarea de asesinar y “romper” cabezas. Una tragedia sobrevuela el mundo, nada debajo del éxtasis y el delirio.

La publicidad abyecta, proyectada desde las corporaciones mediáticas mercenarias, que acompañan toda esta puesta en escena del espectáculo de la política procedimental, aniquiladora de todo lo que de maravilloso tiene la aventura humana, es una tendencia degenerada de la revelación, la única que puede concebir el pensamiento mercantil, que prostituyó al mundo. Bajo la mirada de Sión, siempre alerta, la demoníaca mirada de quien llevará a la humanidad a su exterminio… ¡Y!: ¿de qué hablan los movimientos, partidos o gobiernos de la región, cuando se autodenominan ser la izquierda?… ante el estado de las cosas, en una sociedad consumista al extremo, avara de sus placeres, farandulera, deviene pensar, que un relato absurdo de la existencia, se metaforizó en un metalenguaje porno, divinizado. Ningún movimiento o partido político que se considere a sí mismo de izquierda, ha sido claro exponiendo de manera categórica, la convicción de que América Latina, no es ni fue jamás una nación constituida, en la unión de los Estados Unidos de Sur América, fundamentados en fines y principios socialistas, en palabra y acto… en economía y política.
La fragmentación y balcanización de América Latina es la esencial y puntual razón, un prerrequisito, para que el imperialismo siga existiendo en estas tierras, devastando nuestras tradiciones, nuestras culturas en franca desaparición e imponiendo su política de vasallaje y esclavitud, implementada por las multinacionales de tendencia neoliberal, que tienen sitio de honor en nuestros territorios y nuestras comunidades. Hace unos años, en Congreso de Filosofía y Comunicación, en una ponencia acerca de los derechos humanos, manifesté: “Los Derechos Humanos, parece que solo basta proclamarlos y regodearse en promocionarlos, desde los más diversos organismos e instituciones del poder, que los dejan de lado en el preciso instante, en que deben ser aplicados, ante los más diversos atropellos a los pueblos, en su dignidad de “ser”, del derecho irrenunciable de permanecer, en igualdad, solidaridad y fraternidad. El silencio opera de manera sistemática, en quienes los publicitan, dando lugar a un continuo atropello a dichos derechos humanos, en nombre de intereses políticos de dominación que dificultan la relación de las comunidades empobrecidas y cada día más cerca del automatismo como modo de vida”.

Una humanidad resignada a el “estado de las cosas”, que ya no presenta ni resistencia ni oposición a un sistema sádico, criminal, con los instintos bajos en acto, que nos llevaron a un estado de existencia donde crímenes sin explicación aparente pueden llamarse suicidios o ‘asesinatos por piedad’… la disolución de la lógica permite investigaciones y procesos simulados que caen en lo irracional e irrisorio y que, desde el inicio, son falseados por extravagantes autopsias, discursos mediáticos que todo lo malogran y “singulares expertos” que manipulan “el secreto” que será historia, donde la incertidumbre reina y la impostura es norma y regla. Y la educación que se promete y no llega, un salvoconducto a un mundo mejor. Me refiero a la que se promete y está por venir, no terminando de llegar, no de la degradada educación para habitantes del siglo XIX que ya fue y la Cultura que no tiene referentes que puedan crear corrientes de opinión, simplemente se remite a personeros del poder disfrazados de torpes escribas de baja estofa, que regurgitan lo ya pensado, lo ya construido, lo ya descubierto , una cultura y una educación con programas obsoletos, manipulada por “oportunistas del conocimiento prêt -à- porter”, y los pueblos, ¡pobres pueblos!, cocinándose un porvenir, sin huellas. Los hombres y mujeres puros, valientes, dignos y éticos, no se asimilan a ser parte de una instancia lúdica, en la que está en juego el futuro de la humanidad y su permanencia en este planeta… no nos separa, la política, la economía y menos aún la mentira… las fronteras son mentales y aplicadas por los mercaderes de la vida… que persista la memoria.

martes, 10 de octubre de 2017

Paisaje en medio de la batalla



Necesitamos un control de armas, ya, necesitamos erradicar el odio. Esta frase que está en el corazón de muchos norteamericanos cobra su mayor dramatismo después de la matanza de Las Vegas, uno de tantos episodios violentos que saltan a las páginas de los periódicos cada año en Estados Unidos, primera potencia mundial donde cada año hay 30.000 fallecidos en tiroteos, y donde en cada ciudad, aunque sea pequeña, hay múltiples especialistas en heridas de balas. Qué fácil es apretar el gatillo, con qué facilidad circulan las armas y qué difícil lo tuvo Obama cuando intentó frenar el impulso. Pues allí, pese al desarrollo de la ciencia y de la tecnología, todavía sigue existiendo la mentalidad de los pioneros que conquistaron el lejano oeste: mis armas son mis sagradas herramientas. Cuántas complicidades desde dentro del propio sistema: la CIA, el FBI, la maldita Asociación del Rifle, los gobiernos. ¿Dónde están las manos limpias que alguna vez nos pudieran aclarar el asesinato de los hermanos Kennedy, de Martin Luther King, etcétera? No en vano EEUU es el país donde más se cumplen y a la vez más se violan los Derechos Humanos. Eterna paradoja.
Estamos en el centro de la batalla y por eso llega el aluvión informativo, un flujo de información que parece agravarse cada hora que pasa, siempre en espera de la declaración unilateral de independencia, que pudiera caer en cualquier instante. En el momento en que redactamos estas líneas el panorama no puede ser más confuso.
En una comparecencia ante el Parlamento, 1932, José Ortega y Gasset, ensayista y filósofo que a buen seguro no es conocido por los catalanes jóvenes dado que hace mucho que la Generalitat ha sustituido la educación por el adoctrinamiento nacionalista y la siembra del odio a España, describió Cataluña como "un problema que no puede ser resuelto, sólo se puede conllevar... Los demás españoles debemos conllevarnos con los catalanes y los catalanes deben conllevarse con los demás españoles". Conozco bien el territorio, tengo una hija allí, y, ciertamente, algunas motivaciones del descontento son reales. Así el déficit histórico de infraestructuras ha existido y todavía existe. Por ejemplo: para llegar a Barcelona y para moverte por toda Cataluña tienes que rascarte el bolsillo, pues la gran mayoría de las autopistas son de peaje. Desde antes de la muerte de Franco el lema de España nos roba ha sido frecuente en las pintadas callejeras.
Recordemos que José Ortega y Gasset habló en plena II República, antes de la Guerra Civil, cuando el secesionismo desafió la unidad. En 1934 declararon la República Catalana, abortada por la rápida intervención del Estado. Ahora, tantos años después, las cosas se han ido pudriendo porque los políticos no han hecho su trabajo. Con el mero negacionismo de Rajoy (mentalidad de Registrador de la Propiedad) no solo no ha habido avances sino que el único camino emprendido ha conducido al desastre. Y eso que podría y debería haber habido alguna aproximación. Recordemos que toda esta última rabieta se origina cuando Zapatero, el peor presidente de nuestra democracia, promete un nuevo Estatuto, y que respetaría lo que el Parlament opinase de él. El Parlament emitió preceptos que violaban la Constitución y años después Artur Mas reclama del Estado Español que aplique a Cataluña el mismo fuero económico que disfruta el País Vasco, a lo cual Rajoy se negó en redondo. Pero deberían haberse abierto vías de entendimiento, deberían haberse sustanciado avances. Han faltado políticos de talla, capaces de dejarse en la puerta sus prejuicios.
Según declaró en Onda Cero Alfonso Guerra, el que fuera vicepresidente del Gobierno con Felipe González, en Cataluña “llevan años desarrollando un movimiento prefascista”. Muestra de ello serían los “40 años con colegios catalanes controlados por ‘rufianes’ y una tele pública (TV3) asquerosamente sectaria, envenenada”. También comenta que la policía catalana ha tomado partido, tilda al jefe de los Mossos, Trapero, de “traidor de la democracia” y sostiene que “a lo mejor hay que disolver a la policía autonómica, pues, a juicio del ex vicepresidente el domingo 1 de octubre hubo “no solo un golpe de Estado, sino también un repugnante fraude electoral”. En este sentido descarta la posibilidad de una solución por la vía hablada: “¿Diálogo con los golpistas? No hombre, no. ¿Se imaginan que hubiéramos dialogado con Tejero?”. Partidario de la línea dura, opina que Rajoy no ha sabido tomar decisiones ante el desafío independentista, pero también cree que su partido debería retirar la petición de reprobación que anunció el PSOE a la vicepresidenta del Gobierno por las cargas policiales del 1-O.
El inmóvil presidente Rajoy se justificó diciendo que con el envío de guardias civiles y miembros de la Policía Nacional se trataba de hacer cumplir la ley: conseguir que los colegios no abrieran y que no se pudiera votar en un referéndum declarado ilegal por el Tribunal Constitucional. Para eso se desplegaron diez mil efectivos de los cuerpos policiales y el fiasco ha sido monumental: no solo no lograron hacer cumplir las leyes y cerrar los colegios sino que su actuación ha sido inútil para parar el referéndum y evitar las algaradas; las escenas de violencia han incrementado el victimismo y las caceroladas en los balcones. Unos y otros se han empecinado en mantener la cerrazón. No basta con la vía judicial y la vía policial, son poco eficientes.
El Gobierno de España ha hecho un ridículo solo comparable al disparate protagonizado por el Govern al permitir que los anticapitalistas coloquen en rebeldía y desobediencia de las leyes a la mitad de la población catalana. Si Puigdemont declarase la independencia unilateral debería ser detenido por sedición, con la aplicación del temido artículo 155 de la Constitución, es decir: la suspensión de la autonomía, una autonomía que les ha concedido  la mayor capacidad de autogobierno en la historia.

La solución pasará por la necesidad de hablar y de negociar, y quienes han de resolver este lío no pueden ni deben ser los mismos que han protagonizado esta lamentable farsa. Puigdemont es impresentable y Rajoy no ha sabido o no ha podido ser un estadista, no ha estado a la altura del desafío, no ha entendido nada de lo que ha pasado en aquella región desde que el PP recurrió ante el Constitucional el Estatut autorizado por Rodríguez Zapatero. No hay otra salida que la solución política, con reforma constitucional previa. Y tal vez elecciones generales y autonómicas, que traigan nuevos personajes en el escenario.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Violeta Parra nació hace 100 años: Gracias a la vida

Violeta Parra, extraordinaria compositora y cantante de Chile (1917-1967), se suicidó a los 49 años. Una de las principales folcloristas del continente y divulgadora de la música popular de su país. En conmemoración a su natalicio, hoy, 4 de octubre, fue designado Día de la música y los músicos de Chile. Entre sus composiciones universales figura esta GRACIAS A LA VIDA

https://www.youtube.com/watch?v=w67-hlaUSIs

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio dos luceros, que cuando los abro
Perfecto distingo lo negro del blanco
Y en el alto cielo su fondo estrellado
Y en las multitudes el hombre que yo amor

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el oído que en todo su ancho
Graba noche y día grillos y canarios
Martillos, turbinas, ladridos, chubascos
Y la voz tan tierna de mi bien amadlo

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el sonido y el abecedario
Con él las palabras que pienso y declaro
Madre, amigo, hermano, y luz alumbrando
La ruta del alma del que estoy amando

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la marcha de mis pies cansados
Con ellos anduve ciudades y charcos
Playas y desiertos, montañas y llanos
Y la casa tuya, tu calle y tu patio

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio el corazón que agita su marco
Cuando miro el fruto del cerebro humano
Cuando miro al bueno tan lejos del malo
Cuando miro al fondo de tus ojos claros (...)

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto
Así yo distingo dicha de quebranto
Los dos materiales que forman mi canto
Y el canto de ustedes que es mi mismo canto
Y el canto de todos que es mi propio canto
Gracias a la vida que me ha dado tanto
 

domingo, 1 de octubre de 2017

Unamuno, de "españolista" a reivindicado en Euskadi

Hace unos años era ignorado por "españolista" y sin embargo ahora recibe honores en su región natal. Este viernes se cumplieron 153 años del nacimiento en Bilbao de Miguel de Unamuno el 29 de septiembre de 1864 y el Ayuntamiento de la ciudad volvió a recordar al autor con la ofrenda floral en la plaza que lleva su nombre. Bajo el título de 'Música para Miguel de Unamuno' hubo un recital lírico con piezas de compositores como Óscar Esplá, Ernesto Halffter, Antonio José, Gabriel Olaizola o Manuel de Falla, todos ellos amigos de Unamuno, que pasaron por la Universidad de Salamanca. Con Óscar Esplá colaboró en 'Niebla', mientras que Falla y Unamuno se conocieron a través de su común amigo Zuloaga, que les retrató en dos pinturas. El concierto se completó con adaptaciones musicales de poemas de Unamuno.
Coincidiendo asimismo con la celebración, el Ayuntamiento de Bilbao ha editado editó los dos ensayos galardonados en el XVII Premio de Ensayo Miguel de Unamuno 2016“La flecha (sin blanco) de la historia” de Manuel Cruz y “Misentropia”, de Mitxelko Uranga. Respecto al primero de estos ensayos, a cargo del catedrático de Filosofía Contemporánea, Manuel Cruz, el jurado valoró que se trata de un texto muy bien fundado, en el que el autor lleva a cabo una reflexión sobre la Historia y discute con estilo las filosofías más influyentes de la modernidad tardía. En cuanto al ensayo de Mitxelko Uranga, “Misentropia”, se trata de una obra atractiva y fácil de leer, que abre una ventana para mirar la realidad actual, mediante un “pensamiento innovador”.
La Universidad de Salamanca también realizó su propia celebración del ‘Día de Unamuno’, en colaboración de la Casa-Museo Unamuno, el Servicio de Actividades Culturales y el Vicerrectorado para la Conmemoración del VIII Centenario.           (De www.elimparcial.es)

miércoles, 27 de septiembre de 2017

4321: Paul Auster hipnotiza de nuevo

De nuevo el maestro Auster hipnotiza al lector con esta novela gigante en la que entran sagas familiares, ficciones que se entremezclan, y como otras veces su predilección por el tema del azar. El azar, que tanto condiciona las vidas de los personajes, nuestras propias vidas de lectores empecinados. Un texto que te atrapa desde sus primeras páginas, el clásico inicio de los inmigrantes pobres que llegan a EEUU esperando el milagro americano, es decir el sueño de la prosperidad, el trocito de felicidad que debiera tocarla a cada uno. Y, en cambio, muchas veces salta el desengaño, el asalto de la violencia y la mala fortuna, la crueldad, la muerte prematura, la marginalidad. Un canto a los deseos, a la literatura, a la vida. A la esperanza que depositamos en las pequeñas grandes cosas.

martes, 26 de septiembre de 2017

"Cataluña es un problema que no puede ser resuelto" (Ortega y Gasset, 1932)

En una comparecencia ante el Parlamento, 1932,  Ortega y Gasset, filósofo, describió Cataluña como "un problema que no puede ser resuelto, sólo se puede conllevar... Los demás españoles debemos conllevarnos con los catalanes y los catalanes deben conllevarse con los demás españoles". Habló en la II República, antes de la Guerra Civil, cuando el secesionismo desafió la unidad. En 1934 declararon la República Catalana, abortada por la rápida intervención del Estado. Con el mero negacionismo de Rajoy (mentalidad de Registrador de la Propiedad) no habrá avances. Podría reformarse la Constitución, abrir nuevas vías de convivencia. Habrá que esperar.

lunes, 25 de septiembre de 2017

Juan José Delgado, Terelu Campos y Zebenzuí

 Para comprobar sencillamente a qué nivel ha llegado la cultura en el país, basta saber que a un presentador de televisión frívolo e ignorantón le den el premio nacional, como el que reparte churros a la hora del desayuno. Benditas instituciones que con tales criterios otorgan los dividendos, y con tanta gente valiosa que se queda sin reconocimiento cuando marcha hacia la tumba. Caminando en este mismo pensamiento, nos llena de contento saber que la señora Terelu Campos, también metida a seria autora de las letras, ya vende más que Mario Vargas Llosa, pues el universo de Sálvame está arrasando. Así que nos hemos de mirar Frente al espejo, obra de nivel, para corroborar que vivimos dentro de una pasarela en la que no hay códigos ni valores más allá del griterío de la televisión bananera, esa en la que cada cual cobra por contar sus pobrezas mentales. Más allá de esta serie de disparates, anotemos una noticia triste: la pérdida de un hombre que sí hacía cultura con mayúscula, con ánimo sosegado e integrador: Juan José Delgado, lagunero, autor de la Generación de los 70.
Era humilde y silencioso, un creador serio, un devoto estudioso de los fetasianos, un observador atento y objetivo de las grandezas y las miserias de nuestro entorno. Vinculado al Ateneo de La Laguna, igual que Cecilia Domínguez, Arturo Maccanti, Elsa López y tantos otros personajes esenciales de las letras canarias. Metido también en aquella gran revista de pensamiento, los Cuadernos del Ateneo, que se mantuvo en papel mientras la gente ayudó. Como ha escrito Elsa López, Juan José Delgado era un ser humano al que estimaba por su quehacer y sus pensamientos. Un intelectual apacible, sin estridencias, medido en sus opiniones y con carácter a la hora de defender un criterio. Me gustaba y no podía evitar contemplarlo a través de sus versos. Y cuando él hablaba en alguna reunión a la que yo tenía que asistir, escucharlo era como una reproducción exacta de lo que había encontrado en sus poemas: la cadencia, la armonía, la paciente tonalidad de su voz que era como un susurro, ni alta ni baja, ni dura ni débil. Tajante siempre, segura siempre, como si hubiera meditado cada sílaba antes de pronunciarse igual que hacía con sus poemas. Tan ciertas las unas como los otros. Tan consecuentes los versos con las ideas. “Cada noche te arrancan las techumbres, / así aprendes por el cielo tus probables rutas de mañana. / Y, pasito a paso y en silencio, proseguirás muriendo por el mundo”. Cecilia Domínguez, otra mujer esencial en nuestra literatura, señaló en Dragaria que Juan José escribía poesía y novelas, en su apartamento de Bajamar, escritos donde su visión del mundo que lo rodeaba y de sí mismo nada tenía de complaciente, aunque sí de una gran carga de ternura. Y así surgieron libros de poemas como Los comensales del cuervo,  Un espacio bajo el día,  El libro de la intemperie o su último libro, Los cielos que escalamos, libros de relatos, como Estantigua, y novelas como Canto de verdugo y ajusticiadosLa fiesta de los infiernos o La trama del Arquitecto. Daba la impresión de que no conocía el cansancio. Pero el cansancio le llegó de pronto y el corazón no le siguió «regalando sus latidos». El 22 de junio de este mismo año, le presenté su libro Los cielos que escalamos, y yo tuve una extraña sensación de despedida. Hoy, unos días después de su partida definitiva, vuelvo a las páginas de su libro, no sé si buscando algo de consuelo. Las abro al azar y leo: «El camino viene a mí. Se va acercando / con la hermosa cinta / de los caminos que se desatan lejos». Cierro el libro, y vuelvo a quedarme a la intemperie.
Que las redes sociales sean un entretenimiento absorbente lo demuestran muchos acontecimientos de la vida real. Hay que estar en Facebook, en Instagram, en Linkedin, en los 150 caracteres de Twitter con los que Donald Trump gobierna cada mañana el imperio. Estamos tan felices en la cadena de guasapear que no nos damos cuenta de las cosas que decimos, ni a quienes se las decimos. Además, el hecho de que la política está llena de mediocres trepadores es algo que todos ya conocíamos. Y que estos aprovechados de la democracia campan a sus anchas es otra verdad comprobable a diario. Pues, como todos sabemos, un indocumentado concejal de La Laguna puso en una cuenta para afiliados y amiguetes aquella frase tan definitoria: “Yo, a follar, jejejejeje, con empleadas que pongo yo y enchufo en el ayuntamiento”. Sabemos que le han tirado de las orejas y que él mismo trata de justificarse como puede, señalando que no fue su intención, que la frasecita iba destinada a un grupo cerrado de amiguetes. Pues la puso en una red para militantes del partido en el que milita, el PSC-PSOE, y solo por la actitud denunciante de uno de los que recibieron el mensaje se destapó el escándalo. Pero, aun contando con esos atenuantes, el personaje en cuestión debe irse a la hoguera.
Luego el tal Zebenzuí, debe ser que ya tiene la crisis de los 40, intentó disculparse diciendo que todo fue producto de una broma. ¿Por qué será que la gente con la cabeza bien amueblada no siente ganas de meterse en la política? Podríamos pensar que la juventud que nos rodea se ha vuelto egoísta e insolidaria, siguiendo la tendencia universal que pone por encima de todo el dinero y el pragmatismo, el todo vale. Pero una parte de esa juventud tiene nivel ético, incluso sabemos que algunos de esos jóvenes emprenden labores de voluntariado, se apuntan en ONGs y hasta son capaces de ir a ayudar a países del Tercer Mundo. Es de ellos, es de esa minoría, de quien podemos esperar compensaciones en los años que ya están próximos.
A Soraya Sáenz de Santamaría otro político indocumentado la definió como “chochito de oro”. Otro hombre público de cuyo nombre no quiero acordarme manifestó que la entonces ministra de Sanidad e Igualdad, Leire Pajín, era “una chica preparadísima, hábil y discreta. Va a repartir condones a diestro y siniestro”. También es probable que haya jefes que abusen de sus empleadas de modo similar que cuando en la época de la esclavitud cualquier dueño de un algodonal podía disponer de las mujeres a su servicio.