viernes, 13 de diciembre de 2013

Poesía erótica de Rosario Valcárcel, en español y alemán

Muy concurrida, más de cien personas, fue la presentación del poemario Las máscaras de Afrodita, de Rosario Valcárcel, en el Museo Domingo Rivero de la ciudad de Las Palmas, un centro que -bajo la dirección del nieto del poeta, José Rivero- está haciendo grandes cosas por la literatura escrita en las islas.
Las máscaras de Afrodita, en esta segunda edición, se publica en versión bilingüe español-alemán, gracias a la impecable traducción de Karl Müller y con portada de la pintora Inés Melado. El sentido temporal y existencial del amor y de la sexualidad ha sido abordado por la autora con sutileza y elegancia en este libro. Los poemas van desde el frenesí sexual a la melancolía del tiempo que huye, desde las referencias de la identidad geográfica y paisajística de Canarias a visiones de Venecia o las islas de Grecia. Amor y Muerte, Eros y Tánatos, dominan estas páginas.
Vamos a reproducir tres poemas en esta versión bilingüe, publicada por NACE (Nueva Asociación Canaria para la Edición), que preside el poeta Aquiles García.

CUANDO LOS GLACIARES SE FUNDAN
se abrirán las cataratas del cielo,
las tapias y las conciencias.
Cuando remonten los barrancos, caminaré
sobre las aguas, me anegaré en ti.

Hierve la atmósfera, se apagan
tambores, halo rojo, calor hondo.
Escombros humeantes,
desaparecen nuestras huellas.

Tan insensatos,
que, entrelazados por la lujuria,
inoculamos el veneno.

Cuando los glaciares se fundan
se incendiará el corazón del mar,
volverá a reinar la somnolencia.
Viviremos como gotas de agua
ocultos en el vientre de la Tierra

WENN DIE GLETSCHER SCHMELZEN
werden sich die Katarakte des Himmels öffnen,
die Mauern und die Gewissen.
Wenn die Barrancos bergauf flieben, werde ich
auf den Wassern gehen, werde mich in dir auflösen.

Die Atmosphäre kocht, es schweigen
die Trommeln, rote Aura, tiefe Hitze.
Rauchende Trümmer,
es verschwinden unsere Spuren.

So vernunftlos,
dass, in der Wollust verstrickt,
wir das Gift zu uns nehmen.

Wenn die Gletscher schmelzen
wird das Herz des Meeres brennen,
wird die Schläfrigkeit wieder herrschen.
Wie Wassertropfen werden wir
verborgen im Bauch der Erde leben.

ERAN LOS TIEMPOS DE FULGOR Y GLORIA.
Era muy joven, se creía protegido
por los dioses, por la isla mágica,
por un soplo eterno.

Poco queda de sus sueños, de su locura
y temeridad, de los cantos y
del vigor de las arterias.
De los escándalos del viento.
Todo se desmorona, caen las altas almenas.
Arrastra el cansancio,
el alma fondeada.
Pasó el tiempo de la mies, la opulencia,
la nostalgia del Nirvana.

Los dioses no tienen piedad,
cada mañana gerias, dragos, tuneras,
se desvanece la arena y el mar.
Resuenan campanas de vejez, los suspiros
ocupan las vertiginosas horas
en que agonizo.

ES WAREN DIE ZEITEN DES GLANZEN UND DES RUHMS.
Sehr jung war er, glaubte sich von den Göttern beschützt,
von der magischen Insel,
von einer ewigen Intuition.

Wenig ist von seinen Träumen geblieben, von seiner Verrücktheit
und seinem Schneid, von den Songs und
der Kraft der Arterien.
Von dem Wüten des Windes.
Alles zerfällt, die hohen Zinnen stürzen nieder.
Die Erschöpfung zieht mit sich
die daniederliegende Seele.
Vorbei die Zeit der Ernte, des Überflusses,
die Nostalgie nach Nirwana.

Die Götter haben kein Mitleid,
jeden Morgen Weinstöcke, Drachenbäume, Kakteen,
es verflüchtigt sich der Sand und das Meer.
Es ertönen die Glocken des Alters, die Seufzer
besetzen die dahinrasenden Stunden,
is denen ich im Sterben liege.

VENECIA.

Tú, máscara mía, surgiste
del mar envuelta en sonatas cristalinas,

e igual que Neptuno enarbolas
una muda góndola.
Hiciste un guiño y te seguí,
por campaniles te busqué.

Tu resplandor furtivo
entreabrió palacios de ninfas y cortejos.
Transito pedazos de sueños y desenfrenos.

Aferrada a ti, desperté
cuando el fauno surcaba
mi deseo, cuando su cuerno
voraz hurgaba mis entrañas.
Avasalló el trigal, descosió
mi hendidura.

Entonces tú me cautivaste en la oscuridad
y mi Canal se inundó de tu néctar.
Relamo tu oleaje, floto,
me balanceo al son de la convulsión.
Muero en ti.

Máscara mía, tornaré a Venecia,
al olor del sexo,
a los diálogos de Marco Polo,
a beber tu cuerpo a sorbos.
Te buscaré desde la Fenice al Ghetto,
en la risa ahogada del agua,
en el todo orgiástico.

Y seré tu goce matinal,
tu ángel delirante, tu inmortalidad.
Ahora quiero decirte que no pretendas
mi alma, porque ella sólo existirá
en el aliento de nuestro sueño.

VENEDIG

Du, meine Maske, du entstiegst
dem Meer in kristalline Sonaten gehüllt,

und Neptun gleich reckst du
eine stumme Gondel hoch.
Du zwinkertest mir zu und ich folgte dir,
unter allen Campaniles suchte ich dich.

Dein heimlicher Glanz
öffnete die Paläste der Nymphen und ihrem Gefolge.
Ich durchquere Fetzen von Träumen und Wilder Wollust.

An dich geklammert erwachte ich,
als der Faun mein Verlangen,
durchfurchte, als sein wühlendes Horn
mein Innerstes erforschte.
Es machte das Kornfeld nieder, riss
meine Spalte auf.

Du, damals, hattest mich im Dunkeln gebannt
und mein Kanal wurde von deinem Nektar überflutete.
Ich lecke deine Brandung, schwebe,
wiege mich im Rhythmus der Zuckungen.
Ich sterbe in dir.

Maske, meine, ich werde wieder nach Venedig kommen,
zu dem Duft nach Sex,
zu den Dialogen des Marco Polo,
um Schluck für Schluck deinen Körper zu trinken.
Ich werde dich suchedn von La Fenice bis zum Ghetto,
im ertrunkenen Lachen des Wassers,
in dem orgiastischen Morast.

Und ich werde deine morgendliche Lust sein,
dein delirierender Engel, deine Unsterblichkeit.
Aber, muss ich dir sagen, verlange nicht nach
meiner Seele, denn sie wird allein
in der Kraft unseres Traumes sein.

2 comentarios:

  1. La presentación de esta segunda edición de mis Máscaras de Afrodita fue un acto entrañable con la presencia y la voz del escritor-traductor de la obra Karl Müller que leyó mis poemas en alemán.

    Gracias Luis por compartir estos versos y gracias también a todos los que asistieron al evento porque gracias a ellos la presentación triunfó.

    rosariovalcarcel.blogspot.com


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  2. Gracias Luis por compartir de nuevo "Cuando Los glaciares". Fue un acto entrañable que ni la tormenta pudo frenar. Mi enhorabuena, Rosario.

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